Acompañar
Cuando alguien está enfermo o ha muerto
Qué rezar y cómo acompañar, cuando no hay un sacerdote a mano y uno no sabe por dónde empezar.
Rezar en el velorio
Lo más conveniente es celebrar una Liturgia de la Palabra cuando ya se ha reunido un número suficiente de familiares y amigos. Puede guiarla cualquier laico.
- 1Palabras de introducción
- 2Rezo de algún salmo y una oración
- 3Lectura bíblica
- 4Palabras del que preside
- 5Testimonios
- 6Oración de los fieles
- 7Padre nuestro y oración final
Conviene que no se junte con la Misa de exequias, para no repetir la Liturgia de la Palabra. OPS n.666
El rosario en el velorio
Una sana devoción durante el velorio es la oración del Rosario, al que se le pueden intercalar pasajes de la Palabra de Dios y cantos.
Es una ocasión propicia para evangelizar sobre el papel intercesor de la Santísima Virgen.
OPS n.667
Si no se alcanza a llamar a un sacerdote
Si no es posible encontrar un sacerdote para administrar la Unción y el enfermo, accidentado o anciano se encontrara en peligro de muerte, los fieles que lo acompañan deben ayudarlo en todo sentido. Además de los servicios asistenciales y de caridad, deben rezar con ellos, animarlos a la esperanza cristiana, exhortarles a confiar en Dios, a tener dolor de sus faltas y a renovar su fe en la misericordia divina, la resurrección del Señor y en la vida eterna.
Se debe tomar conciencia de que la atención solícita y pronta a los enfermos, sobre todo si son moribundos, es un asunto grave, que debe ser fomentada en la formación de los futuros sacerdotes.
El capítulo séptimo del Ritual presenta numerosos textos que se pueden adaptar al moribundo y sus familiares. También pueden usarse algunas oraciones para el buen morir que aparecen en diferentes textos catequísticos y libros para los enfermos.
OPS n.478
Orientaciones para la Pastoral Sacramental · Conferencia Episcopal de Chile — Área Eclesial, Santiago de Chile, diciembre de 2010 (2ª edición corregida).
