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Orar

Viernes, 1 de mayo de 2026

San José Obrero

Tiempo Pascual · Blanco

VÍSPERAS

Hoy la memoria es libre

Puede rezarse el oficio de la feria o el de San José Obrero.

Himno

Tu cuerpo es preciosa lámpara,

llagado y resucitado,

tu rostro es la luz del mundo,

nuestra casa, tu costado.

Tu cuerpo es ramo de abril

y blanca flor del espino,

y el fruto que nadie sabe

tras la flor eres tú mismo.

Tu cuerpo es salud sin fin,

joven, sin daño de días;

para el que busca vivir

es la raíz de la vida. Amén.

Salmodia

Tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único. Aleluya.

Salmo 144

Justo eres tú, Señor, el que es y el que era, el Santo. (Ap 16, 5)

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;

bendeciré tu nombre por siempre jamás.

Día tras día te bendeciré

y alabaré tu nombre por siempre jamás.

Grande es el Señor, merece toda alabanza,

es incalculable su grandeza;

una generación pondera tus obras a la otra,

y le cuenta tus hazañas.

Alaban ellos la gloria de tu majestad,

y yo repito tus maravillas;

encarecen ellos tus temibles proezas,

y yo narro tus grandes acciones;

difunden la memoria de tu inmensa bondad,

y aclaman tus victorias.

El Señor es clemente y misericordioso,

lento a la cólera y rico en piedad;

el Señor es bueno con todos,

es cariñoso con todas sus creaturas.

Que todas tus creaturas te den gracias, Señor,

que te bendigan tus fieles;

que proclamen la gloria de tu reinado,

que hablen de tus hazañas;

explicando tus proezas a los hombres,

la gloria y majestad de tu reinado.

Tu reinado es un reinado perpetuo,

tu gobierno va de edad en edad.

Tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único. Aleluya.

Al Rey de los siglos, inmortal e invisible, todo honor y toda gloria. Aleluya.

Salmo 144

Justo eres tú, Señor, el que es y el que era, el Santo. (Ap 16, 5)

El Señor es fiel a sus palabras,

bondadoso en todas sus acciones.

El Señor sostiene a los que van a caer,

endereza a los que ya se doblan.

Los ojos de todos te están aguardando,

tú les das la comida a su tiempo;

abres tú la mano,

y sacias de favores a todo viviente.

El Señor es justo en todos sus caminos,

es bondadoso en todas sus acciones;

cerca está el Señor de los que lo invocan,

de los que lo invocan sinceramente.

Satisface los deseos de sus fieles,

escucha sus gritos, y los salva.

El Señor guarda a los que lo aman,

pero destruye a los malvados.

Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,

todo viviente bendiga su santo nombre

por siempre jamás.

Al Rey de los siglos, inmortal e invisible, todo honor y toda gloria. Aleluya.

Mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación. Aleluya.

Cántico · Ap 15, 3-4

Grandes y maravillosas son tus obras,

Señor, Dios omnipotente,

justos y verdaderos tus caminos,

¡oh Rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,

y glorificará tu nombre?

Porque tú solo eres santo,

porque vendrán todas las naciones

y se postrarán en tu acatamiento,

porque tus juicios se hicieron manifiestos.

Mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación. Aleluya.

LECTURA BREVE

Hb 5, 8-10

Cristo, aunque era Hijo de Dios, aprendió por experiencia, en sus padecimientos, la obediencia y, habiendo así llegado hasta la plena consumación, se convirtió en causa de salvación para todos los que lo obedecen, proclamado por Dios sumo sacerdote «según el rito de Melquisedec».

R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya.
V. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya.

R. Aleluya, aleluya.
V. Al ver al Señor.

R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Magnificat

El buen Pastor dio su vida por sus ovejas. Aleluya.

Cántico de María Lc 1, 46-55

ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR

Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;

porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo

y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de su misericordia

—como lo había prometido a nuestros padres—

en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

El buen Pastor dio su vida por sus ovejas. Aleluya.

Preces

Oremos a Cristo, fuente de toda vida y principio de todo bien, y digámosle confiadamente:

Instaura, Señor, tu reino en el mundo.

Jesús salvador, tú que, muerto en la carne, fuiste devuelto a la vida por el Espíritu, — haz que nosotros, muertos al pecado, vivamos también de tu Espíritu.

Tú que enviaste a tus discípulos al mundo entero para que proclamaran tu Evangelio a todos los pueblos, — haz que cuantos anuncian el Evangelio a los hombres vivan de tu Espíritu.

Tú que recibiste todo poder en el cielo y en la tierra para dar testimonio de la verdad, — guarda en tu verdad a quienes nos gobiernan.

Tú que todo lo renuevas y nos mandas esperar anhelantes la llegada de tu reino, — haz que, cuanto más esperemos el cielo nuevo y la tierra nueva que nos prometes, con tanto mayor empeño trabajemos por la edificación del mundo presente.

Tú que descendiste a la mansión de la muerte para anunciar el gozo del Evangelio a los difuntos, — sé tú mismo la eterna alegría de todos los que mueren.

Oración

Dios, autor de nuestra salvación y de nuestra liberación, escucha nuestras súplicas, y a quienes redimiste por la sangre de tu Hijo concédeles poder vivir para ti, y en ti gozar de la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.

Liturgia de las Horas — Parroquia Jesús Obrero