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Orar

Miércoles, 14 de octubre de 2026

San Calixto I, papa y mártir

Tiempo Ordinario · Verde · Año par (II)

Nona (Hora intermedia)

El himno

El libro ofrece varios; puede rezarse cualquiera de ellos.

La salmodia

Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.

Hoy la memoria es libre

Puede rezarse el oficio de la feria o el de San Calixto I, papa y mártir.

V. El Señor es mi heredad y mi copa. R. Mi suerte está en tu mano.

Himno

Fundamento de todo lo que existe,

de tu pueblo elegido eterna roca,

de los tiempos Señor, que prometiste

dar tu vigor al que con fe te invoca.

Mira al hombre que es fiel y no te olvida,

tu Espíritu, tu paz háganlo fuerte

para amarte y servirte en esta vida

y gozarte después de santa muerte.

Jesús, Hijo del Padre, ven aprisa

en este atardecer que se avecina,

serena claridad y dulce brisa

será tu amor que todo lo domina. Amén.

Salmodia

A ti grito, Señor, espero tus palabras.

Salmo 118 · 118, 145-152

Te invoco de todo corazón;

respóndeme, Señor, y guardaré tus leyes;

a ti grito, sálvame,

y cumpliré tus decretos;

me adelanto a la aurora pidiendo auxilio,

esperando tus palabras.

Mis ojos se adelantan a las vigilias de la noche,

meditando tu promesa;

escucha mi voz por tu misericordia,

con tus mandamientos dame vida;

ya se acercan mis inicuos perseguidores,

están lejos de tu voluntad.

Tú, Señor, estás cerca,

y todos tus mandatos son estables;

hace tiempo comprendí que tus preceptos

los fundaste para siempre.

A ti grito, Señor, espero tus palabras.

El Señor sabe que los pensamientos del hombre son insubstanciales.

Salmo 93 · 118, 145-152

El vengador de todo esto es el Señor. Dios no nos ha llamado a una vida impura, sino sagrada. (1Ts 4, 6. 7)

Dios de la venganza, Señor,

Dios de la venganza, resplandece.

Levántate, juzga la tierra,

paga su merecido a los soberbios.

¿Hasta cuándo, Señor, los culpables,

hasta cuándo triunfarán los culpables?

Sueltan la lengua profiriendo insolencias,

se jactan los malhechores;

trituran, Señor, a tu pueblo,

oprimen a tu heredad,

asesinan a viudas y forasteros,

degüellan a los huérfanos, y comentan:

«Dios no lo ve, el Dios de Jacob no se entera.»

Enteraos los más necios del pueblo,

ignorantes, ¿cuándo discurriréis?

El que plantó el oído, ¿no va a oír?;

el que formó el ojo, ¿no va a ver?;

el que educa a los pueblos, ¿no va a castigar?;

el que instruye al hombre, ¿no va a saber?

Sabe el Señor que los pensamientos del hombre

son insustanciales.

El Señor sabe que los pensamientos del hombre son insubstanciales.

El Señor será mi alcázar y mi roca de refugio.

Salmo 93 · 118, 145-152

El vengador de todo esto es el Señor. Dios no nos ha llamado a una vida impura, sino sagrada. (1Ts 4, 6. 7)

Dichoso el hombre a quien tú educas,

al que en enseñas tu ley,

dándole descanso tras los años duros,

mientras al malvado le cavan la fosa.

Porque el Señor no rechaza a su pueblo,

ni abandona su heredad:

el justo obtendrá su derecho,

y un porvenir los rectos de corazón.

¿Quién se pone a mi favor contra los perversos,

quién se coloca a mi lado

frente a los malhechores?

Si el Señor no me hubiera auxiliado,

ya estaría yo habitando en el silencio.

Cuando me parece que voy a tropezar,

tu misericordia Señor, me sostiene;

cuando se multiplican mis preocupaciones,

tus consuelos son mi delicia.

¿Podrá aliarse contigo un tribunal inicuo

que dicta injusticias en hombre de la ley?

Aunque atenten contra la vida del justo

y condenen a muerte al inocente,

el Señor será mi alcázar,

Dios será mi roca de refugio.

Él les pagará su iniquidad,

los destruirá por sus iniquidades,

los destruirá el Señor nuestro Dios.

El Señor será mi alcázar y mi roca de refugio.

LECTURA BREVE

Col 3, 23. 24

Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor y no a los hombres: sabiendo bien que recibiréis del Señor en recompensa la herencia. Servid a Cristo Señor.

Oremos:

Señor Jesucristo, que por la salvación de los hombres extendiste tus brazos en la cruz: haz que todas nuestras acciones te sean agradables y sirvan para manifestar al mundo tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.

Liturgia de las Horas — Parroquia Jesús Obrero