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Orar

Domingo, 26 de abril de 2026

4º domingo de Pascua

Tiempo Pascual · Blanco · Ciclo A

Nona (Hora intermedia)

El himno

El libro ofrece varios; puede rezarse cualquiera de ellos.

La salmodia

Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.

V. Quédate con nosotros, Señor. Aleluya. R. Porque ya es tarde. Aleluya.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Himno

Salvador del mundo,

Señor de los ángeles:

por tu cruz gloriosa

la muerte venciste.

Oh Señor, consérvanos

los dones amables

que, con sufrimientos,

tú nos mereciste.

Y a quienes a precio

de dolor salvaste,

llévalos al cielo

para que te alaben.

Llévalos a todos,

Señor, suplicámoste,

pues que nos hiciste

reino de tu Padre. Amén.

Salmodia

Aleluya, aleluya, aleluya.

Salmo 22

El Cordero los apacentará y los guiará a los manantiales de las aguas de la vida. (Ap 7, 17)

El Señor es mi pastor, nada me falta:

en verdes praderas me hace recostar;

me conduce hacia fuentes tranquilas

y repara mis fuerzas;

me guía por el sendero justo,

por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras,

nada temo, porque tú vas conmigo:

tu vara y tu cayado me sosiegan.

Preparas una mesa ante mí

enfrente de mis enemigos;

me unges la cabeza con perfume,

y mi copa rebosa.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan

todos los días de mi vida,

y habitaré en la casa del Señor

por años sin término.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Salmo 75

Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo. (Mt 24, 30)

Dios se manifiesta en Judá,

su fama es grande en Israel;

su tabernáculo está en Jerusalén,

su morada en Sión:

allí quebró los relámpagos del arco,

el escudo, la espada y la guerra.

Tú eres deslumbrante, magnífico,

con montones de botín conquistados.

Los valientes duermen su sueño,

y a los guerreros no les responden sus brazos.

Con un bramido, ¡oh Dios de Jacob!,

inmovilizaste carros y caballos.

Salmo 75

Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo. (Mt 24, 30)

Tú eres terrible: ¿quién resiste frente a ti

al ímpetu de tu ira?

Desde el cielo proclamas la sentencia:

la tierra teme sobrecogida,

cuando Dios se pone en pie para juzgar,

para salvar a los humildes de la tierra.

La cólera humana tendrá que alabarte,

los que sobrevivan al castigo te rodearán.

Haced votos al Señor y cumplidlos,

y traigan los vasallos tributo al Temible:

él deja sin aliento a los príncipes,

y es temible para los reyes del orbe.

LECTURA BREVE

Rm 6, 4

Por nuestro bautismo fuimos sepultados con Cristo, para participar de su muerte; para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva.

Oremos:

Dios todopoderoso y eterno, que has dado a tu Iglesia el gozo inmenso de la resurrección de Jesucristo, te pedimos que nos lleves a gozar de las alegrías celestiales, para que así llegue también el humilde rebaño hasta donde penetró su victorioso Pastor. Que vive y reina.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.