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Orar

Viernes, 1 de mayo de 2026

San José Obrero

Tiempo Pascual · Blanco

Vísperas

Hoy la memoria es libre

Puede rezarse el oficio de la feria o el de San José Obrero.

Himno

Que te alaben los célicos ejércitos

y que te canten los cristianos todos,

oh preclaro José, que fuiste dado

a la Virgen en casto matrimonio.

Al advertir su gravidez te asombras,

y la duda te angustia en lo más íntimo,

que un ángel del cielo te revela

que el niño concebido es del Espíritu.

Tú estrechas al Señor en cuanto nace;

después huyes con él a tierra egipcia;

luego en Jerusalén notas su falta,

y al encontrarlo lloras de alegría.

Más feliz que los otros elegidos,

que sólo ven a Dios después de muertos,

tú, por un privilegio misterioso,

desde esta misma vida puedes verlo.

Por este santo, Trinidad Santísima,

déjanos escalar el cielo santo,

y nuestra gratitud demostraremos

con el fervor de un sempiterno canto. Amén.

Salmodia

Hallaron a Jesús en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. (T. P. Aleluya.)

Salmo 14

Os habéis acercado al monte de Sión, ciudad del Dios vivo. (Hb 12, 22)

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda

y habitar en tu monte santo?

El que procede honradamente

y practica la justicia,

el que tiene intenciones leales

y no calumnia con su lengua,

el que no hace mal a su prójimo

ni difama al vecino,

el que considera despreciable al impío

y honra a los que temen al Señor,

el que no retracta lo que juró

aun en daño propio,

el que no presta dinero a usura

ni acepta soborno contra el inocente.

El que así obra nunca fallará.

Hallaron a Jesús en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. (T. P. Aleluya.)

Su madre le dijo a Jesús: «Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te buscábamos llenos de angustia.»

Salmo 111

Caminad como hijos de la luz; toda bondad, justicia y verdad son fruto de la luz. (Ef 5, 8-9)

Dichoso quien teme al Señor

y ama de corazón sus mandatos.

Su linaje será poderoso en la tierra,

la descendencia del justo será bendita.

En su casa habrá riquezas y abundancia,

su caridad es constante, sin falta.

En las tinieblas brilla como una luz

el que es justo, clemente y compasivo.

Dichoso el que se apiada y presta,

y administra rectamente sus asuntos.

El justo jamás vacilará,

su recuerdo será perpetuo.

No temerá las malas noticias,

su corazón está firme en el Señor.

Su corazón está seguro, sin temor,

hasta que vea derrotados a sus enemigos.

Reparte limosna a los pobres;

su caridad es constante, sin falta,

y alzará la frente con dignidad.

El malvado, al verlo, se irritará,

rechinará los dientes hasta consumirse.

La ambición del malvado fracasará.

Su madre le dijo a Jesús: «Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te buscábamos llenos de angustia.»

Jesús bajó a Nazaret con sus padres, y vivía sumiso a ellos. (T. P. Aleluya.)

Cántico · Ap 15, 3-4

Grandes y maravillosas son tus obras,

Señor, Dios omnipotente,

justos y verdaderos tus caminos,

¡oh Rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,

y glorificará tu nombre?

Porque tú solo eres santo,

porque vendrán todas las naciones

y se postrarán en tu acatamiento,

porque tus juicios se hicieron manifiestos.

Jesús bajó a Nazaret con sus padres, y vivía sumiso a ellos. (T. P. Aleluya.)

LECTURA BREVE

Col 3, 23-24

Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor y no a los hombres: sabiendo bien que recibiréis del Señor en recompensa la herencia. Servid a Cristo Señor.

R. El justo.
V. El justo florecerá como un lirio. Aleluya, aleluya.

R. Aleluya, aleluya.
V. Y se alegrará eternamente ante el Señor.

R. El justo.
V. Gloria.

Magnificat

Cristo, el Señor, quiso ser tenido como hijo del carpintero. Aleluya.

Cántico de María Lc 1, 46-55

ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR

Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;

porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo

y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de su misericordia

—como lo había prometido a nuestros padres—

en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Cristo, el Señor, quiso ser tenido como hijo del carpintero. Aleluya.

Preces

Acudamos suplicantes a Dios Padre todopoderoso, de quien procede toda la familia del cielo y de la tierra, y digámosle suplicantes:

Padre nuestro que estás en los cielos, escúchanos.

Padre santo, tú que en la aurora del nuevo Testamento revelaste a José el misterio mantenido en silencio desde el origen de los siglos, — ayúdanos a conocer cada vez mejor a tu Hijo, verdadero Dios y verdadero hombre.

Padre celestial, tú que alimentas las aves del cielo y vistes la hierba del campo, — concede a todos los hombres el pan de cada día para su cuerpo y el alimento de la eucaristía para su espíritu.

Creador del universo, tú que entregaste al hombre la obra de tus manos, — haz que los trabajadores puedan disfrutar de manera digna del fruto de su trabajo.

Señor, tú que eres la fuente de toda la justicia y deseas que todos seamos justos, — por intercesión de san José, ayúdanos a agradarte en todo.

Haz, Señor, que los moribundos y los que ya han muerto, — obtengan tu misericordia eterna, por medio de tu Hijo, de María y de san José.

Oración

Dios nuestro, creador del universo, que has establecido que el hombre coopere con su trabajo al perfeccionamiento de tu obra, haz que, guiados por el ejemplo de san José y ayudados por sus plegarias, realicemos las tareas que nos asignas y alcancemos la recompensa que nos prometes. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.