Saltar al contenido

Orar

Martes, 12 de mayo de 2026

Santos Nereo y Aquileo, mártires

Tiempo Pascual · Blanco

Tercia (Hora intermedia)

El himno

El libro ofrece varios; puede rezarse cualquiera de ellos.

La salmodia

Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.

Hoy la memoria es libre

Puede rezarse el oficio de la feria o el de Santos Nereo y Aquileo, mártires.

V. Quédate con nosotros, Señor. Aleluya. R. Porque ya es tarde. Aleluya.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Himno

Al Señor confesamos, ¡aleluya!

en la hora de tercia a la mañana

se llenaron los suyos de esperanza,

y lejos de la noche y de la duda

salieron con la llama y la palabra.

Al Señor adoramos, ¡aleluya!

Han marcado sus pies nuestros caminos,

marcó su nombre el nombre de los siglos,

y en la tierra su voz cual voz ninguna

convoca seguidores y testigos.

Al Señor esperamos, ¡aleluya!

y ahora celebramos al Viviente,

a Jesús victorioso de la muerte;

acéptanos, oh Cristo, cual liturgia

de gloria que ganaste y a ti vuelve. Amén.

Salmodia

Aleluya, aleluya, aleluya.

Salmo 118 · 118, 49-56

Recuerda la palabra que diste a tu siervo,

de la que hiciste mi esperanza;

éste es mi consuelo en la aflicción:

que tu promesa me da vida;

los insolentes me insultan sin parar,

pero yo no me aparto de tus mandatos.

Recordando tus antiguos mandamientos,

Señor, quedé consolado;

sentí indignación ante los malvados,

que abandonan tu voluntad;

tus leyes eran mi canción

en tierra extranjera.

De noche pronuncio tu nombre,

Señor, y velando, tus preceptos;

esto es lo que a mí me toca:

guardar tus decretos.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Salmo 52

Todos pecaron y se hallan privados de la gloria de Dios. (Rm 3, 23)

Dice el necio para si:

«No hay Dios.»

Se han corrompido cometiendo abominaciones,

no hay quien obre bien.

Dios observa desde el cielo

a los hijos de Adán

para ver si hay alguno sensato

que busque a Dios

Todos se extravían

igualmente obstinados,

no hay uno que obre bien,

ni uno solo.

Pero ¿no aprenderán los malhechores

que devoran a mi pueblo como pan

y no invocan al Señor?

Pues temblarán de espanto

porque Dios esparce los huesos del agresor,

y serán derrotados,

porque Dios los rechaza.

¡Ojalá venga desde Sión

la salvación de lsrael!

Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo,

se alegrará Jacob y gozará Israel.

Salmo 53 · 53, 3-6. 8-9

El profeta pide verse libre de sus enemigos por el nombre del Señor. (Casiano)

Oh Dios!, sálvame por tu nombre,

sal por mi con tu poder.

¡Oh Dios!, escucha mí súplica,

atiende a mis palabras:

porque unos insolentes se alzan contra mi,

y hombres violentos me persiguen a muerte

sin tener presente a Dios.

Pero Dios es mi auxilio,

el Señor sostiene mi vida.

Te ofreceré un sacrificio voluntario

dando gracias a tu nombre, que es bueno;

porque me libraste del peligro

y he visto la derrota de mis enemigos.

LECTURA BREVE

Cf. Hch 4, 11-12

Jesús es la piedra que desecharon los arquitectos y que se ha convertido en piedra angular; en ningún otro se encuentra la salud, y no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.