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Orar

Domingo, 31 de mayo de 2026

Domingo de la Santísima Trinidad

Tiempo Ordinario · Blanco · Ciclo A

LAUDES

Si esta es tu primera oración del día, comienza con el Invitatorio: se dice antes de Laudes cuando con él se abre el día.

Himno

Oh tú, santa Unidad en Trinidad,

que riges con poder el universo

recibe las canciones de alabanza

que, en vela matinal, cantan tus siervos.

El lucero del alba ya refulge,

caminando ante el sol cual mensajero;

al caer las tinieblas de la noche,

nos alumbra tu santa luz de nuevo.

Demos gloria a Dios Padre, autor de todo,

y al Señor Jesucristo, su unigénito,

y al Santo Defensor de nuestras almas,

ahora y por los siglos sempiternos. Amén.

Salmodia

A ti el honor y el imperio, a ti la gloria y el poder, a ti la alabanza y las aclamaciones por todos los siglos, oh excelsa Trinidad.

Salmo 62 · 62, 2-9

¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,

mi alma está sedienta de ti;

mi carne tiene ansia de ti,

como tierra reseca, agostada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el santuario

viendo tu fuerza y tu gloria!

Tu gracia vale más que la vida,

te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré

y alzaré las manos invocándote.

Me saciaré de manjares exquisitos,

y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti

y velando medito en ti,

porque fuiste mi auxilio,

y a la sombra de tus alas canto con júbilo;

mi alma está unida a ti,

y tu diestra me sostiene.

A ti el honor y el imperio, a ti la gloria y el poder, a ti la alabanza y las aclamaciones por todos los siglos, oh excelsa Trinidad.

A ti con justicia te alaban, te adoran y glorifican todas las creaturas, oh bienaventurada Trinidad.

Cántico · Dn 3, 57-88. 56

Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor,

ensalzadlo con himnos por los siglos.

Angeles del Señor, bendecid al Señor;

cielos, bendecid al Señor.

Aguas del espacio, bendecid al Señor;

ejércitos del Señor, bendecid al Señor.

Sol y luna, bendecid al Señor;

astros del cielo, bendecid al Señor.

Lluvia y rocío, bendecid al Señor;

vientos todos, bendecid al Señor.

Fuego y calor, bendecid al Señor;

fríos y heladas, bendecid al Señor.

Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;

témpanos y hielos, bendecid al Señor.

Escarchas y nieves, bendecid al Señor;

noche y día, bendecid al Señor.

Luz y tinieblas, bendecid al Señor;

rayos y nubes, bendecid al Señor.

Bendiga la tierra al Señor,

ensálcelo con himnos por los siglos.

Montes y cumbres, bendecid al Señor;

cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.

Manantiales, bendecid al Señor;

mares y ríos, bendecid al Señor.

Cetáceos y peces, bendecid al Señor;

aves del cielo, bendecid al Señor.

Fieras y ganados, bendecid al Señor,

ensalzadlo con himnos por los siglos.

Hijos de los hombres, bendecid al Señor;

bendiga Israel al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;

siervos del Señor, bendecid al Señor.

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;

santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.

Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,

ensalzadlo con himnos por los siglos.

Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,

ensalcémoslo con himnos por los siglos.

Bendito el Señor en la bóveda del cielo,

alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.

No se dice Gloria al Padre.

A ti con justicia te alaban, te adoran y glorifican todas las creaturas, oh bienaventurada Trinidad.

De él, por él y para él son todas las cosas. ¡Gloria a él por todos los siglos!

Salmo 149

Cantad al Señor un cántico nuevo,

resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;

que se alegre Israel por su Creador,

los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,

cantadle con tambores y cítaras;

porque el Señor ama a su pueblo

y adorna con la victoria a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria

y canten jubilosos en filas:

con vítores a Dios en la boca

y espadas de dos filos en las manos:

para tomar venganza de los pueblos

y aplicar el castigo a las naciones,

sujetando a los reyes con argollas,

a los nobles con esposas de hierro.

Ejecutar la sentencia dictada

es un honor para todos sus fieles.

De él, por él y para él son todas las cosas. ¡Gloria a él por todos los siglos!

LECTURA BREVE

Co 12, 4-6

Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de servicios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos.

R. Para ti la alabanza y la gloria, oh excelsa Trinidad.
V. Para ti la alabanza y la gloria, oh excelsa Trinidad.

R. Oh excelsa Trinidad.
V. Para ti continua acción de gracias por todos los siglos.

R. Para ti la alabanza y la gloria, oh excelsa Trinidad.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Benedictus

Bendita sea la santísima e indivisible Trinidad, que ha creado el universo y lo gobierna, bendita sea ahora y siempre y por todos los siglos.

Cántico de Zacarías Lc 1, 68-79

EL MESÍAS Y SU PRECURSOR

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo,

suscitándonos una fuerza de salvación

en la casa de David, su siervo,

según lo había predicho desde antiguo

por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian;

ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,

recordando su santa alianza

y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.

Para concedernos que, libres de temor,

arrancados de la mano de los enemigos,

le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,

porque irás delante del Señor

a preparar sus caminos,

anunciando a su pueblo la salvación,

el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

nos visitará el sol que nace de lo alto,

para iluminar a los que viven en tiniebla

y en sombra de muerte,

para guiar nuestros pasos

por el camino de la paz.

Bendita sea la santísima e indivisible Trinidad, que ha creado el universo y lo gobierna, bendita sea ahora y siempre y por todos los siglos.

Preces

Alabemos con júbilo al Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y glorifiquémoslo, diciendo:

¡Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo!

Padre santo, ya que nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, danos tu Espíritu para que venga en ayuda de nuestra debilidad, — y que él mismo interceda por nosotros.

Hijo único de Dios, que pediste al Padre para tu Iglesia el Espíritu de la verdad, — haz que este Defensor esté siempre con nosotros.

Ven, Espíritu Santo, que procedes del Padre y del Hijo, y derrama en nosotros tus frutos: caridad, gozo espiritual, paz, paciencia, benignidad, bondad, — longanimidad, mansedumbre, fe, modestia, continencia y castidad.

Padre todopoderoso, tú que enviaste a nuestros corazones el Espíritu de tu Hijo que clama: «¡Padre!», — haz que nos dejemos llevar por ese Espíritu y lleguemos a ser herederos tuyos y coherederos de Cristo.

Señor Jesús, que nos enviaste desde el Padre al Paráclito para que diera testimonio de ti, — haz que también nosotros demos testimonio de ti ante los hombres.

Oración

Dios Padre, que has enviado al mundo la Palabra de verdad y el Espíritu de santificación para revelar a los hombres tu misterio admirable, concédenos que, al profesar la fe verdadera, reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad y adoremos la Unidad de tu majestad omnipotente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.