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Orar

Domingo, 11 de octubre de 2026

28º domingo del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario · Verde · Ciclo A

Tercia (Hora intermedia)

La salmodia

Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.

La oración conclusiva como en las Laudes.

V. Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza. R. Mi escudo, mi fuerza salvadora.

Himno

Ven del seno de Dios, oh Santo Espíritu,

a visitar las mentes de tus fieles;

y haz que los corazones que creaste

se llenen con tus dádivas celestes.

Ilumine tu luz nuestros sentidos,

encienda el fuego de tu amor los pechos;

Espíritu de Cristo, fortalece

este barro mortal de nuestros corazones.

Danos, Amor, tu amor y la alegría

de conocer al Padre y a su Hijo,

de poseerte a ti que eres de entreambos

eternamente el inefable Espíritu. Amén.

Salmodia

El que come este pan vivirá para siempre. Aleluya.

Salmo 22

El Cordero los apacentará y los guiará a los manantiales de las aguas de la vida. (Ap 7, 17)

El Señor es mi pastor, nada me falta:

en verdes praderas me hace recostar;

me conduce hacia fuentes tranquilas

y repara mis fuerzas;

me guía por el sendero justo,

por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras,

nada temo, porque tú vas conmigo:

tu vara y tu cayado me sosiegan.

Preparas una mesa ante mí

enfrente de mis enemigos;

me unges la cabeza con perfume,

y mi copa rebosa.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan

todos los días de mi vida,

y habitaré en la casa del Señor

por años sin término.

El que come este pan vivirá para siempre. Aleluya.

Vendrá el Señor y será glorificado y enaltecido en la asamblea de sus santos. Aleluya.

Salmo 75

Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo. (Mt 24, 30)

Dios se manifiesta en Judá,

su fama es grande en Israel;

su tabernáculo está en Jerusalén,

su morada en Sión:

allí quebró los relámpagos del arco,

el escudo, la espada y la guerra.

Tú eres deslumbrante, magnífico,

con montones de botín conquistados.

Los valientes duermen su sueño,

y a los guerreros no les responden sus brazos.

Con un bramido, ¡oh Dios de Jacob!,

inmovilizaste carros y caballos.

Vendrá el Señor y será glorificado y enaltecido en la asamblea de sus santos. Aleluya.

Haced votos y traed tributos al Señor, vuestro Dios. Aleluya.

Salmo 75

Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo. (Mt 24, 30)

Tú eres terrible:

¿quién resiste frente a ti al ímpetu de tu ira?

Desde el cielo proclamas la sentencia:

la tierra teme sobrecogida,

cuando Dios se pone en pie para juzgar,

para salvar a los humildes de la tierra.

La cólera humana tendrá que alabarte,

los que sobrevivan al castigo te rodearán.

Haced votos al Señor y cumplidlos,

y traigan los vasallos tributo al Temible:

él deja sin aliento a los príncipes,

y es temible para los reyes del orbe.

Haced votos y traed tributos al Señor, vuestro Dios. Aleluya.

LECTURA BREVE

1Co 6, 19-20

¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? Él habita en vosotros. Lo habéis recibido dé Dios, y por lo tanto no os pertenecéis a vosotros mismos. Habéis sido comprados a precio. En verdad glorificad a Dios con vuestro cuerpo.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.