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Orar

Martes, 1 de diciembre de 2026

Martes de la 1ª semana de Adviento

Adviento · Morado

Nona (Hora intermedia)

El himno

El libro ofrece varios; puede rezarse cualquiera de ellos.

La salmodia

Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.

V. Bendigamos al Señor. R. Demos gracias a Dios.

Himno

Fundamento de todo lo que existe,

de tu pueblo elegido eterna roca,

de los tiempos Señor, que prometiste

dar tu vigor al que con fe te invoca.

Mira al hombre que es fiel y no te olvida,

tu Espíritu, tu paz háganlo fuerte

para amarte y servirte en esta vida

y gozarte después de santa muerte.

Jesús, Hijo del Padre, ven aprisa

en este atardecer que se avecina,

serena claridad y dulce brisa

será tu amor que todo lo domina. Amén.

Salmodia

María dijo: «¿Qué significa este saludo? Me quedo perpleja ante estas palabras de que daré a luz un Rey sin perder mi virginidad.»

Salmo 118 · 118, 1-8

El amor de Dios consiste en guardar sus mandamientos. (1Jn 5, 3)

Dichoso el que, con vida intachable,

camina en la voluntad del Señor;

dichoso el que, guardando sus preceptos,

lo busca de todo corazón;

el que, sin cometer iniquidad,

anda por sus senderos.

Tú promulgas tus decretos

para que se observen exactamente.

Ojalá esté firme mi camino,

para cumplir tus consignas;

entonces no sentiré vergüenza

al mirar tus mandatos.

Te alabaré con sincero corazón

cuando aprenda tus justos mandamientos.

Quiero guardar tus leyes exactamente,

tú no me abandones.

María dijo: «¿Qué significa este saludo? Me quedo perpleja ante estas palabras de que daré a luz un Rey sin perder mi virginidad.»

Salmo 12

El Dios de la esperanza os colme de todo gozo. (Rm 15, 13)

¿Hasta cuándo, Señor, seguirás olvidándome?

Hasta cuándo me esconderás tu rostro?

¿Hasta cuándo he de estar preocupado,

con el corazón apenado todo el día?

¿Hasta cuándo va a triunfar mí enemigo?

Atiende y respóndeme, Señor, Dios mío;

da luz a mis ojos

para que no me duerma en la muerte,

para que no diga mi enemigo: «Lo he vencido»,

ni se alegre, mi adversario de mi fracaso.

Porque yo confío en tu misericordia:

alegra mi corazón con tu auxilio,

y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.

Salmo 13

Donde abundó el pecado sobreabundó la gracia. (Rm 5, 20)

Dice el necio para sí:

«No hay Dios.»

Se han corrompido, cometiendo abominaciones,

no hay quien obre bien.

El Señor observa desde el cielo

a los hijos de Adán,

para ver si hay alguno sensato

que busque a Dios.

Todos se extravían ,

igualmente obstinados,

no hay uno que obre bien,

ni uno solo.

Pero ¿no aprenderán los malhechores

que devoran a mi pueblo como pan

y no invocan al Señor?

Pues temblarán de espanto,

porque Dios está con los justos.

Podéis burlaros de los planes del desvalido,

pero el Señor es su refugio.

¡Ojalá venga desde Sión la salvación de Israel!

Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo,

se alegrará Jacob y gozará Israel.

LECTURA BREVE

Ez 34, 15-16

Yo mismo apacentaré mis ovejas y las llevaré a reposar —oráculo del Señor—. Buscaré las ovejas perdidas, recogeré las descarriadas; vendaré a las heridas, curaré a las enfermas; cuidaré de las fuertes y robustas, y las apacentaré como es debido.

Oremos:

Señor, Dios nuestro, acoge favorablemente nuestras súplicas y concédenos tu ayuda en las tribulaciones, para que, reanimados por la venida de tu Hijo, que ya se acerca, no volvamos a caer más en nuestras antiguas faltas. Por Cristo nuestro Señor.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.