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Orar

Miércoles, 16 de diciembre de 2026

Miércoles de la 3ª semana de Adviento

Adviento · Morado

Tercia (Hora intermedia)

La salmodia

Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.

V. Los gentiles temerán tu nombre, Señor. R. Los reyes del mundo tu gloria.

Himno

Oh Santo Espíritu, que con el Padre

y el Hijo eres un solo Dios eterno:

dígnate ya bajar hasta nosotros

y entrar y derramarte en nuestros pechos.

Que la mente, la lengua y el sentido

den testimonio de tu nombre excelso,

y que las llamas del amor despunten,

y que al prójimo abrasen con su fuego.

Escúchanos, oh Padre piadosísimo,

y haz que se cumpla nuestro deseo,

tú que reinas sin tiempo con tu Hijo

Jesucristo y el Santo Paracleto. Amén.

Salmodia

Los profetas anunciaron que el Salvador nacería de María Virgen.

Salmo 118 · 118, 105-112

Lámpara es tu palabra para mis pasos,

luz en mi sendero;

lo juro y lo cumpliré:

guardaré tus justos mandamientos;

¡estoy tan afligido!

Señor, dame vida según tu promesa.

Acepta, Señor, los votos que pronuncio,

enséñame tus mandatos;

mi vida está stá siempre en peligro,

pero no olvido tu voluntad;

los malvados me tendieron un lazo,

pero no me desvié dé tus decretos.

Tus preceptos son mi herencia perpetua,

la alegría de mi corazón;

inclino mi corazón a cumplir tus leyes,

siempre y cabalmente.

Los profetas anunciaron que el Salvador nacería de María Virgen.

Salmo 69

¡Señor, sálvanos, que perecemos! (Mt 8, 25)

Dios mío, dígnate librarme;

Señor, date prisa en socorrerme.

Sufran una derrota ignominiosa

los que me persiguen a muerte;

vuelvan la espalda afrentados

los que traman mi daño;

que se retiren avergonzados,

los que se ríen de mí.

Alégrense y gocen contigo

todos los que te buscan;

y digan siempre: «Dios es grande»

los que desean tu salvación.

Yo soy pobre y desdichado.

Dios mío, socórreme,

que tú eres mi auxilio y mi liberación.

¡Señor, no tardes!

Salmo 74

Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. (Lc 1, 52)

Te damos gracias, ¡oh Dios!, te damos gracias,

invocando tu nombre, pregonando tus maravillas.

«Cuando elija la ocasión,

yo juzgaré rectamente.

Aunque tiemble la tierra con sus habitantes,

yo he afianzado sus columnas.»

Digo a los jactanciosos; no os jactéis;

a los malvados: no alcéis la testuz,

no alcéis la testuz contra el cielo,

no digáis insolencias contra la Roca.

La justicia no vendrá

ni del oriente ni del occidente,

ni del desierto ni de los montes,

sólo Dios gobierna:

a uno humilla a otro ensalza.

El Señor tiene una copa en la mano,

un vaso lleno de vino drogado:

lo da a beber hasta las heces

a todos los malvados de la tierra.

Y yo siempre proclamaré su grandeza,

y tañeré para el Dios de Jacob:

derribaré el poder de los malvados,

y se alzará el poder del justo.

LECTURA BREVE

Is 2, 11

Los ojos orgullosos serán humillados, será doblegada la arrogancia humana; sólo el Señor será ensalzado aquel día.

Oremos:

Concédenos, Dios todopoderoso, que la ya cercana solemnidad del nacimiento de tu Hijo nos depare los auxilios que necesitamos en esta vida y nos alcance el premio de la eterna felicidad. Por Cristo nuestro Señor.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.