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Orar

Sábado, 9 de enero de 2027

Sábado después de la Epifanía

Tiempo de Navidad · Blanco

Tercia (Hora intermedia)

La salmodia

Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.

V. Apareció en la tierra. R. Y convivió entre los hombres.

Himno

El trabajo, Señor, de cada día

nos sea por tu amor santificado,

convierte su dolor en alegría

de amor, que para dar tú nos has dado.

Paciente y larga es nuestra tarea

en la noche oscura del amor que espera;

dulce huésped del alma, al que flaquea

dale tu luz, tu fuerza que aligera.

En el alto gozoso del camino,

demos gracias a Dios, que nos concede

la esperanza sin fin del don divino;

todo lo puede en él quien nada puede. Amén.

Salmodia

El misterio, escondido desde el comienzo de los siglos y generaciones, ahora se ha manifestado.

Salmo 118 · 118, 81-88

Me consumo ansiando tu salvación,

y espero en tu palabra;

mis ojos se consumen ansiando tus promesas,

mientras digo: ¿cuándo me consolarás?

Estoy como un odre puesto al humo,

pero no olvido tus leyes.

¿Cuántos serán los días de tu siervo?

¿Cuándo harás justicia de mis perseguidores.

Me han cavado fosas los insolentes,

ignorando tu voluntad;

todos tus mandatos son leales,

sin razón me persiguen, protégeme.

Casi dieron conmigo en la tumba,

pero yo no abandoné tus decretos;

por tu bondad dame vida,

para que observe los preceptos de tu boca.

El misterio, escondido desde el comienzo de los siglos y generaciones, ahora se ha manifestado.

Salmo 60

Oración del justo que espera la vida eterna. (S. Hilario)

Dios mío, escucha mi clamor,

atiende a mi súplica;

te invoco desde el confín de la tierra

con el corazón abatido:

llévame a una roca inaccesible,

porque tú eres mi refugio

y mi bastión contra el enemigo.

Habitaré siempre en tu morada,

refugiado al amparo de tus alas;

porque tú, ¡oh Dios!, escucharás mis deseos

y me darás la heredad de los que veneran tu nombre.

Añade días a los días del rey,

que sus años alcancen varias generaciones;

que reine siempre en presencia de Dios,

que tu gracia y tu lealtad le hagan guardia.

Yo tañeré siempre en tu honor,

e iré cumpliendo mis votos día tras día.

Salmo 63

Este salmo se aplica especialmente a la pasión del Señor. (S. Agustín)

Escucha, ¡oh Dios!, la voz de mi lamento,

protege mi vida del terrible enemigo;

escóndeme de la conjura de los perversos

y del motín de los malhechores:

afilan sus lenguas como espadas

y disparan como flechas palabras venenosas,

para herir a escondidas al inocente,

para herirlo por sorpresa y sin riesgo.

Se animan al delito,

calculan cómo esconder trampas,

y dicen: «¿Quién lo descubrirá?»

Inventan maldades y ocultan sus invenciones,

porque su mente y su corazón no tienen fondo.

Pero Dios los acribilla a flechazos,

por sorpresa los cubre de heridas;

su misma lengua los lleva a la ruina,

y los que lo ven menean la cabeza.

Todo el mundo se atemoriza,

proclama la obra de Dios

y medita sus acciones.

El justo se alegra con el Señor,

se refugia en él,

y se felicitan los rectos de corazón.

LECTURA BREVE

Ez 20, 41-42a

Como aroma que calma os aceptaré, cuando os saque de los países y os reúna de entre las naciones en las que estáis dispersos, y muestre en vosotros mi santidad a la vista de los gentiles. Y sabréis que yo soy el Señor.

Oremos:

Dios todopoderoso y eterno, que por medio de tu Hijo has transformado a la humanidad en una nueva creatura, concédenos, por tu gracia, participar siempre de la naturaleza divina de aquel que ha llevado hasta ti nuestra naturaleza humana. Por Cristo nuestro Señor.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.