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Orar

Miércoles, 3 de marzo de 2027

Miércoles de la 3ª semana de Cuaresma

Cuaresma · Morado

VÍSPERAS

Himno

Heme, Señor, a tus divinas plantas,

baja la frente y de rubor cubierta,

porque mis culpas son tales y tantas,

que tengo miedo a tus miradas santas

y el pecho mío a respirar no acierta.

Mas ¡ay!, que renunciar la lumbre hermosa

de esos divinos regalados ojos

es condenarme a noche tenebrosa;

y esa noche es horrible, es espantosa

para el que gime ante tus pies de hinojos.

Dame licencia ya, Padre adorado,

para mirarte y moderar mi miedo;

mas no te muestres de esplendor cercado;

muéstrate, Padre mío, en cruz clavado,

porque sólo en la cruz mirarte puedo. Amén.

Salmodia

Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares.

Salmo 125

Como participáis en el sufrimiento, también participáis en el consuelo. (2Co 1, 7)

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,

nos parecía soñar:

la boca se nos llenaba de risas,

la lengua de cantares.

Hasta los gentiles decían:

«El Señor ha estado grande con ellos.»

El Señor ha estado grande con nosotros,

y estamos alegres.

Que el Señor cambie nuestra suerte

como los torrentes del Negueb.

Los que sembraban con lágrimas

cosechan entre cantares.

Al ir, iban llorando,

llevando la semilla;

al volver, vuelven cantando,

trayendo sus gavillas.

Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares.

Que el Señor nos construya la casa y nos guarde la ciudad.

Salmo 126

Sois edificación de Dios. (1Co 3, 9)

Si el Señor no construye la casa,

en vano se cansan los albañiles;

si el Señor no guarda la ciudad,

en vano vigilan los centinelas.

Es inútil que madruguéis,

que veléis hasta muy tarde,

los que coméis el pan de vuestros sudores:

¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!

La herencia que da el Señor son los hijos;

una recompensa es el fruto de las entrañas:

son saetas en mano de un guerrero

los hijos de la juventud.

Dichoso el hombre que llena

con ellas su aljaba:

no quedará derrotado cuando litigue

con su adversario en la plaza.

Que el Señor nos construya la casa y nos guarde la ciudad.

Él es el primogénito de toda creatura, es el primero en todo.

Cántico · Cf. Col 1, 12-20

Damos gracias a Dios Padre,

que nos ha hecho capaces de compartir

la herencia del pueblo santo en la luz.

Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,

y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,

por cuya sangre hemos recibido la redención,

el perdón de los pecados.

Él es imagen de Dios invisible,

primogénito de toda creatura;

pues por medio de él fueron creadas todas las cosas:

celestes y terrestres, visibles e invisibles,

Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;

todo fue creado por él y para él.

Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.

Él es también la cabeza del cuerpo de la Iglesia.

Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,

y así es el primero en todo.

Porque en él quiso Dios que residiera toda plenitud.

Y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas:

haciendo la paz por la sangre de su cruz

con todos los seres, así del cielo como de la tierra.

Él es el primogénito de toda creatura, es el primero en todo.

LECTURA BREVE

Flp 2, 12b-15a

Trabajad por vuestra salvación con respeto y seriedad. Porque es Dios el que obra en vosotros haciendo que queráis y obréis movidos por lo que a él le agrada. Hacedlo todo sin murmuraciones ni discusiones, a fin de que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha.

R. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
V. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»

R. Señor, ten misericordia.
V. Sáname, porque he pecado contra ti.

R. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Magnificat

El que practique y enseñe los preceptos del Señor será grande en el reino de los cielos.

Cántico de María Lc 1, 46-55

ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR

Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;

porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo

y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de su misericordia

—como lo había prometido a nuestros padres—

en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

El que practique y enseñe los preceptos del Señor será grande en el reino de los cielos.

Preces

Alabemos a Dios todopoderoso y providente, que conoce todas nuestras necesidades, pero quiere ante todo que busquemos su reino; supliquémosle, pues, diciendo:

Venga, Señor, tu reino y su justicia.

Padre santo, que nos diste a Cristo como pastor de nuestras vidas, ayuda a los pastores y a los pueblos a ellos confiados, para que no falte nunca al rebaño la solicitud de sus pastores — ni falte a los pastores la obediencia de sus rebaños.

Mueve a los cristianos para que con amor fraternal se interesen por los enfermos — y que en ellos socorran a tu Hijo.

Haz que entren a formar parte de tu Iglesia los que aún no creen en el Evangelio, — y que, con sus buenas obras, la hagan crecer en el amor.

A nosotros, pecadores, concédenos tu perdón — y la reconciliación con tu Iglesia.

A los que murieron concédeles resucitar a la vida eterna — y morar eternamente contigo.

Oración

Concédenos, Señor, que, purificados por las prácticas cuaresmales y alimentados con tu palabra, nos entreguemos completamente a ti por una santa moderación en el uso de las cosas terrenas y que perseveremos fraternalmente unidos en la oración. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.