Sexta (Hora intermedia)
El himno
El libro ofrece varios; puede rezarse cualquiera de ellos.
La salmodia
Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.
V. Adoremos el signo de la cruz. R. Por el que recibimos la salvación.
Himno
Jesús, contigo iremos al desierto
en medio de la villa populosa,
y tú nos brindarás el pan sabroso
que alimentó tu alma silenciosa.
Contigo pasaremos el mar Rojo,
beberemos el agua de la roca;
tú serás el pastor y, en la montaña,
tú serás nuestra gracia esplendorosa.
Contigo humildemente hasta el Calvario,
contigo por la vía dolorosa,
y al final, oh Jesús, por tu promesa,
contigo viviremos en tu gloria. Amén.
Salmodia
Salmo 118 · 118, 49-56
Recuerda la palabra que diste a tu siervo,
de la que hiciste mi esperanza;
éste es mi consuelo en la aflicción:
que tu promesa me da vida;
los insolentes me insultan sin parar,
pero yo no me aparto de tus mandatos.
Recordando tus antiguos mandamientos,
Señor, quedé consolado;
sentí indignación ante los malvados,
que abandonan tu voluntad;
tus leyes eran mi canción
en tierra extranjera.
De noche pronuncio tu nombre,
Señor, y velando, tus preceptos;
esto es lo que a mí me toca:
guardar tus decretos.
Salmo 52
Todos pecaron y se hallan privados de la gloria de Dios. (Rm 3, 23)
Dice el necio para si:
«No hay Dios.»
Se han corrompido cometiendo abominaciones,
no hay quien obre bien.
Dios observa desde el cielo
a los hijos de Adán
para ver si hay alguno sensato
que busque a Dios
Todos se extravían
igualmente obstinados,
no hay uno que obre bien,
ni uno solo.
Pero ¿no aprenderán los malhechores
que devoran a mi pueblo como pan
y no invocan al Señor?
Pues temblarán de espanto
porque Dios esparce los huesos del agresor,
y serán derrotados,
porque Dios los rechaza.
¡Ojalá venga desde Sión
la salvación de lsrael!
Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo,
se alegrará Jacob y gozará Israel.
Salmo 53 · 53, 3-6. 8-9
El profeta pide verse libre de sus enemigos por el nombre del Señor. (Casiano)
Oh Dios!, sálvame por tu nombre,
sal por mi con tu poder.
¡Oh Dios!, escucha mí súplica,
atiende a mis palabras:
porque unos insolentes se alzan contra mi,
y hombres violentos me persiguen a muerte
sin tener presente a Dios.
Pero Dios es mi auxilio,
el Señor sostiene mi vida.
Te ofreceré un sacrificio voluntario
dando gracias a tu nombre, que es bueno;
porque me libraste del peligro
y he visto la derrota de mis enemigos.
Tercia: Ant. La víspera del día solemne de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora, como amaba a los suyos, les dio la mayor prueba de amor que puede darse.
Sexta: Ant. Como el Padre me conoce a mí, yo conozco al Padre y doy mi vida por mis ovejas.
Nona: Ant. Para mí la vida es Cristo, y la muerte una ganancia; líbreme Dios de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo.
LECTURA BREVE
1Co 1, 22-24
Los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero para los llamados a Cristo —judíos o griegos—: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, concédenos participar tan vivamente en las celebraciones de la pasión del Señor que alcancemos tu perdón. Por Cristo nuestro Señor.
Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.
