Saltar al contenido

Orar

Lunes, 19 de abril de 2027

Lunes de la 4ª semana de Pascua

Tiempo Pascual · Blanco

Nona (Hora intermedia)

El himno

El libro ofrece varios; puede rezarse cualquiera de ellos.

La salmodia

Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.

V. Quédate con nosotros, Señor. Aleluya. R. Porque ya es tarde. Aleluya.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Himno

Reina el Señor allí donde ninguno

ciñe corona que haya alado el mundo;

reina el Señor allí donde la vida

sin lágrimas es río de delicias.

Reina el Señor, el compasivo siervo,

que en sus hombros cargó nuestro madero;

vive el muerto en la cruz, sepultado

y con hierro sellado y custodiado.

Cruzó el oscuro valle de la muerte

hasta bajar a tumba de rebeldes;

fingía que era suya nuestra pena,

y en silencio escuchó nuestra sentencia.

Pero reina el Señor, la tierra goza,

y ya se escuchan los cánticos de boda.

¡Gloria al Señor Jesús resucitado,

nuestra esperanza y triunfo deseado! Amén.

Salmodia

Aleluya, aleluya, aleluya.

Salmo 118 · 118, 129-136

Amar es cumplir la ley entera. (Rm 13, 10)

Tus preceptos son admirables,

por eso los guarda mi alma;

la explicación de tus palabras ilumina,

da inteligencia a los ignorantes;

abro la boca y respiro,

ansiando tus mandamientos.

Vuélvete a mí y ten misericordia,

como es tu norma con los que aman tu nombre;

asegura mis pasos con tu promesa,

que ninguna mandad me domine;

líbrame de la opresión de los hombres,

y guardaré tus decretos..

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,

enséñame tus leyes;

arroyos de lágrimas bajan de mis ojos

por los que no cumplen tu voluntad.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Salmo 81

No juzguéis antes de tiempo; dejad que venga el Señor. (1Co 4, 5)

Dios se levanta en la asamblea divina,

rodeado de ángeles juzga:

«¿Hasta cuándo daréis sentencia injusta,

poniéndoos de parte del culpable?

Proteged al desvalido y al huérfano,

haced justicia al humilde y al necesitado,

defended al, pobre y al indigente,

sacándolos de las manos del culpable.»

Ellos, ignorantes e insensatos, caminan a oscuras,

mientras vacilan los cimientos del orbe.

Yo declaro: «Aunque seáis dioses,

e hijos del Altísimo todos,

moriréis como cualquier hombre,

caeréis, príncipes, como uno de tantos.»

Levántate, ¡oh Dios!, y juzga la tierra,

porque tú eres él dueño de todos los pueblos.

Salmo 119

Estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración. (Rm 12, 12)

En mi aflicción llamé al Señor,

y él me respondió.

Líbrame, Señor, de los labios mentirosos,

de la lengua traidora.

¿Qué te va a dar o a mandar Dios,

lengua traidora?

Flechas de arquero,

afiladas con ascuas de retama.

¡Ay de mí, desterrado en Masac,

acampado en Cadar!

Demasiado llevo viviendo

con los que odian la paz;

cuando yo digo: «Paz»,

ellos dicen: «Guerra».

LECTURA BREVE

2Tm 2, 8. 11

Acuérdate de Cristo Jesús, del linaje de David, que vive resucitado de entre los muertos, como enseño en mi mensaje de salud. Verdadera es la sentencia que dice: Si hemos muerto con él, viviremos también con él.

Oremos:

Oh Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída, conserva a tus fieles en continua alegría y concede los gozos del cielo a quienes has librado de la esclavitud del pecado. Por Cristo nuestro Señor.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.