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Orar

Sábado, 13 de mayo de 2028

Nuestra Señora de Fátima

Tiempo Pascual · Blanco

OFICIO DE LECTURA

Si esta es tu primera oración del día, comienza con el Invitatorio: se dice antes de el Oficio de lectura cuando con él se abre el día.

Hoy la memoria es libre

Puede rezarse el oficio de la feria o el de Nuestra Señora de Fátima.

V. Dios nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva. Aleluya. R. Por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos. Aleluya.

Himno

La tumba abierta dice al universo:

«¡Vive! ¡Gritad, oh fuego, luz y brisa,

corrientes primordiales, firme tierra,

al Nazareno, dueño de la vida.»

La tumba visitada está exultando:

«¡Vive! ¡Gritad, montañas y colinas!

Le disteis vuestra paz, vuestra hermosura,

para estar con el Padre en sus vigilias.»

La tumba perfumada lo proclama:

«¡Vive! ¡Gritad, las plantas y semillas:

le disteis la bebida y alimento

y él os lleva en su carne florecida!»

La tumba santa dice a las mujeres:

«¡Vive! ¡Gritad, creyentes matutinas,

la noticia feliz a los que esperan,

y colmad a los hombres de alegría!»

¡Vive el Señor Jesús, está delante,

está por dentro, está emanando vida!

¡Cante la vida el triunfo del Señor,

su gloria con nosotros compartida! Amén.

Salmodia

El Señor los rescató de la opresión. Aleluya.

Salmo 77 · 77, 40-72

¡Qué rebeldes fueron en el desierto,

enojando a Dios en la estepa!

Volvían a tentar a Dios,

a irritar al Santo de Israel,

sin acordarse de aquella mano

que un día los rescató de la opresión;

cuando hizo prodigios en Egipto,

portentos en el campo de Soán;

cuando convirtió en sangre

los canales y los arroyos,

para que no bebieran;

cuando les mandó tábanos que les picasen,

y ranas que los hostigasen;

cuando entregó a la langosta sus cosechas,

y al saltamontes el fruto de sus sudores;

cuando aplastó con granizo sus viñedos,

y con escarcha sus higueras,

cuando entregó sus ganados al pedrisco,

y al rayo sus rebaños;

cuando lanzó contra ellos el incendio de su ira,

su cólera, su furor, su indignación

y, despachando a los siniestros mensajeros,

dio curso libre a su ira:

no los salvó de la muerte,

entregó sus vidas a la peste;

cuando hirió a los primogénitos en Egipto,

a las primicias de la virilidad

en las tiendas de Cam.

El Señor los rescató de la opresión. Aleluya.

SEGUNDA LECTURA

De los sermones de san Efrén, diácono

María fue hecha cielo en favor nuestro al llevar la divinidad que Cristo, sin dejar la gloria del Padre, encerró en los angostos límites de un seno para conducir a los hombres a una dignidad mayor. Eligió a ella sola entre toda la asamblea de las vírgenes para que fuese instrumento de nuestra salvación.

En ella encontraron su culmen los vaticinios de todos los justos y profetas. De ella nació aquella brillantísima estrella bajo cuya guía vio una gran luz el pueblo, que caminaba en tinieblas.

María puede ser denominada de forma adecuada con diversos títulos. Ella es el templo del Hijo de Dios, que salió de ella de manera muy distinta a como había entrado, porque, aunque había entrado en su seno sin cuerpo, salió revestido de un cuerpo.

Ella es el nuevo cielo místico, en el que el Rey de reyes habitó como en su morada. De él bajó a la tierra mostrando ostensiblemente una forma y semejanza terrena.

Ella es la vid que da como fruto un suave olor. Su fruto, como difería absolutamente por la naturaleza del árbol, necesariamente cambiaba su semejanza por causa del árbol.

Ella es la fuente que brota de la casa del Señor, de la que fluyeron para los sedientos aguas vivas que, si alguien las gusta aunque sea con la punta de los labios, jamás sentirá sed.

Amadísimos, se equivoca quien piensa que el día de la renovación de María puede ser comparado con otro día de la creación. En el inicio fue creada la tierra; por medio de ella es renovada. En el inicio fue maldita en su actividad por el pecado de Adán, por medio de ella le es devuelta la paz y la seguridad.

En el inicio, la muerte se extendió a todos los hombres por el pecado de los primeros padres, pero ahora hemos sido trasladados de la muerte a la vida. En el inicio, la serpiente se adueñó de los oídos de Eva, y el veneno se extendió a todo el cuerpo; ahora María acoge en sus oídos al defensor de la perpetua felicidad. Lo que fue instrumento de muerte, ahora se alza como instrumento de vida.

El que se sienta sobre los Querubines es sostenido ahora por los brazos de una mujer; Aquel al que todo el orbe no puede abarcar, María sola lo abraza; Aquel al que temen los Tronos y las Dominaciones, una joven lo protege; Aquel cuya morada es eterna, se sienta en las rodillas de una virgen; Aquel que tiene la tierra por escabel de sus pies, la pisa con pies de niño.

R. Saltó el corazón de la Virgen: ante el anuncio del ángel concibió el misterio divino; entonces acogió en su virginal seno al más bello entre los hijos de los hombres * y la bendita por siempre nos dio a Dios hecho hombre.
V. La morada de su seno puro se convirtió inmediatamente en templo de Dios: por el poder de la palabra, la Virgen intacta concibió al Hijo.

Oración

Señor Dios, que nos diste a la Madre de tu Hijo como Madre nuestra, concédenos que perseveremos en la oración por la salvación del mundo y procuremos promover pacientemente el Reino de Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.