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Orar

Viernes, 8 de diciembre de 2028

Inmaculada Concepción de María

Adviento · Blanco · Ciclo A

Nona (Hora intermedia)

El himno

El libro ofrece varios; puede rezarse cualquiera de ellos.

La salmodia

Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.

Los salmos se toman de la salmodia complementaria.

V. Tu inmaculada concepción, santa Madre de Dios. R. Ha anunciado la alegría al mundo entero.

Himno

Oh Dios, tenaz vigor de toda cosa,

que inmóvil en ti mismo permaneces,

y que el orden del tiempo determinas

por medio de la luz que nace y muere.

Dígnate concedernos en la tarde,

Luz con que nuestra vida nunca cese,

y haz que el bien infinito de la gloria

siga a la gracia de una santa muerte.

Glorificado seas, Jesucristo,

nacido del más puro y santo vientre,

y que sean también glorificados

el Padre y el Espíritu por siempre. Amén.

Salmodia

María dijo: «¿Qué significa este saludo? Me quedo perpleja ante estas palabras de que daré a luz un Rey sin perder mi virginidad.»

Salmo 118 · 118, 25-32

Mi alma está pegada al polvo:

reanímame con tus palabras;

te expliqué mi camino, y me escuchaste:

enséñame tus leyes;

instrúyeme en el camino de tus decretos,

y meditaré tus maravillas.

Mi alma llora de tristeza,

consuélame con tus promesas;

apártame del camino falso,

y dame la gracia de tu voluntad;

escogí el camino verdadero,

deseé tus mandamientos.

Me apegué a tus preceptos,

Señor, no me defraudes;

correré por el camino de tus mandatos

cuando me ensanches el corazón.

María dijo: «¿Qué significa este saludo? Me quedo perpleja ante estas palabras de que daré a luz un Rey sin perder mi virginidad.»

Salmo 25

Nos eligió para que fuésemos consagrados e irreprochables ante él por el amor. (Ef 1, 4)

Hazme justicia, Señor, que camino en la inocencia,

confiando en el Señor no me he desviado.

Examíname, Señor, ponme a prueba,

sondea mis entrañas y mi corazón,

porque tengo ante los ojos tu bondad,

y camino en tu verdad.

No me siento con gente falsa,

no me junto con mentirosos;

detesto las bandas de malhechores,

no tomo asiento con los impíos.

Lavo en la inocencia mis manos,

y rodeo tu altar, Señor,

proclamando tu alabanza,

enumerando tus maravillas.

Señor, yo amo la belleza de tu casa,

el lugar donde reside tu gloria.

No arrebates mi alma con los pecadores,

ni mi vida con los sanguinarios,

que en su izquierda llevan infamias,

y su derecha está llena de sobornos.

Yo, en cambio, camino en la integridad;

sálvame, ten misericordia de mí.

Mi pie se mantiene en el camino llano;

en la asamblea bendeciré al Señor.

Salmo 27 · 27, 1-3. 6-9

Padre, te doy gracias porque me has escuchado. (Jn 11, 41)

A ti, Señor, te invoco;

Roca mía, no seas sordo a mi voz;

que, si no me escuchas, seré igual

que los que bajan a la fosa.

Escucha mi voz suplicante

cuando te pido auxilio,

cuando alzo las manos

hacia tu santuario.

No me arrebates con los malvados

ni con los malhechores,

que hablan de paz con el prójimo,

pero llevan la maldad en el corazón.

Bendito el Señor, que escuchó

mi voz suplicante;

el Señor es mi fuerza y mi escudo:

en él confía mi corazón;

me socorrió, y mi corazón se alegra

y le canta agradecido.

El Señor es fuerza para su pueblo,

apoyo y salvación para su Ungido.

Salva a tu pueblo y bendice tu heredad,

sé su pastor y guíalos siempre.

LECTURA BREVE

Ef 5, 25b-26a. 27

Cristo amó a su Iglesia y se entregó a la muerte por ella para santificarla y para hacerla comparecer ante su presencia toda resplandeciente, sin mancha ni defecto ni cosa parecida, sino santa e inmaculada.

Oremos:

Dios todopoderoso, que, por la inmaculada concepción de la Virgen María, preparaste una digna morada para tu Hijo y, en previsión de la muerte de Jesucristo, preservaste a su madre de toda mancha de pecado, concédenos también a nosotros, por intercesión de esta madre inmaculada, que lleguemos a ti limpios de toda culpa. Por Cristo nuestro Señor.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.