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Orar

Martes, 12 de diciembre de 2028

Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América

Adviento · Blanco

Tercia (Hora intermedia)

La salmodia

Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.

V. No ha hecho cosa semejante con ninguna otra nación. R. Nos ha robado el corazón con una sola de sus miradas.

Himno

Oh Santo Espíritu, que con el Padre

y el Hijo eres un solo Dios eterno:

dígnate ya bajar hasta nosotros

y entrar y derramarte en nuestros pechos.

Que la mente, la lengua y el sentido

den testimonio de tu nombre excelso,

y que las llamas del amor despunten,

y que al prójimo abrasen con su fuego.

Escúchanos, oh Padre piadosísimo,

y haz que se cumpla nuestro deseo,

tú que reinas sin tiempo con tu Hijo

Jesucristo y el Santo Paracleto. Amén.

Salmodia

Los profetas anunciaron que el Salvador nacería de María Virgen.

Salmo 118 · 118, 49-56

Recuerda la palabra que diste a tu siervo,

de la que hiciste mi esperanza;

éste es mi consuelo en la aflicción:

que tu promesa me da vida;

los insolentes me insultan sin parar,

pero yo no me aparto de tus mandatos.

Recordando tus antiguos mandamientos,

Señor, quedé consolado;

sentí indignación ante los malvados,

que abandonan tu voluntad;

tus leyes eran mi canción

en tierra extranjera.

De noche pronuncio tu nombre,

Señor, y velando, tus preceptos;

esto es lo que a mí me toca:

guardar tus decretos.

Los profetas anunciaron que el Salvador nacería de María Virgen.

Salmo 52

Todos pecaron y se hallan privados de la gloria de Dios. (Rm 3, 23)

Dice el necio para si:

«No hay Dios.»

Se han corrompido cometiendo abominaciones,

no hay quien obre bien.

Dios observa desde el cielo

a los hijos de Adán

para ver si hay alguno sensato

que busque a Dios

Todos se extravían

igualmente obstinados,

no hay uno que obre bien,

ni uno solo.

Pero ¿no aprenderán los malhechores

que devoran a mi pueblo como pan

y no invocan al Señor?

Pues temblarán de espanto

porque Dios esparce los huesos del agresor,

y serán derrotados,

porque Dios los rechaza.

¡Ojalá venga desde Sión

la salvación de lsrael!

Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo,

se alegrará Jacob y gozará Israel.

Salmo 53 · 53, 3-6. 8-9

El profeta pide verse libre de sus enemigos por el nombre del Señor. (Casiano)

Oh Dios!, sálvame por tu nombre,

sal por mi con tu poder.

¡Oh Dios!, escucha mí súplica,

atiende a mis palabras:

porque unos insolentes se alzan contra mi,

y hombres violentos me persiguen a muerte

sin tener presente a Dios.

Pero Dios es mi auxilio,

el Señor sostiene mi vida.

Te ofreceré un sacrificio voluntario

dando gracias a tu nombre, que es bueno;

porque me libraste del peligro

y he visto la derrota de mis enemigos.

LECTURA BREVE

Os 11, 4

Era yo para ellos como quien levanta a un niño contra su mejilla, me inclinaba hacia ellos para darles de comer.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.