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Orar

Viernes, 29 de diciembre de 2028

San Tomás Becket, obispo y mártir

Tiempo de Navidad · Blanco

Sexta (Hora intermedia)

El himno

El libro ofrece varios; puede rezarse cualquiera de ellos.

La salmodia

Quien reza más de una Hora intermedia usa en las demás la salmodia complementaria.

Hoy la memoria es libre

Puede rezarse el oficio de la feria o el de San Tomás Becket, obispo y mártir.

V. Los confines de la tierra han contemplado. Aleluya. R. La salvación de nuestro Dios. Aleluya.

Himno

Oh Señor, Dios eterno y bondadoso,

tú diriges los tiempos y la vida;

son por ti luminosas las mañanas,

con tu sol das el fuego al mediodía.

Que tu paz se derrame en nuestras almas

y que apague el ardor de la discordia;

que descansen los cuerpos fatigados,

anhelando el reposo de tu gloria.

Tu amistad danos, Padre omnipotente,

sea Cristo la senda que sigamos,

ilumine el Espíritu el desierto

en que todos a ti peregrinamos. Amén.

Salmodia

Mucha paz tienen, Señor, los que aman tus leyes.

Salmo 118 · 118, 161-168

Los nobles me perseguían sin motivo,

pero mi corazón respetaba tus palabras;

yo me alegraba con tu promesa,

como el que encuentra un rico botín;

detesto y aborrezco la mentira,

y amo tu voluntad.

Siete veces al día te alabo

por tus justos mandamientos;

mucha paz tienen los que aman tus leyes,

y nada los hace tropezar;

aguardo tu salvación, Señor,

y cumplo tus mandatos.

Mi alma guarda tus preceptos

y los ama intensamente;

guardo tus decretos,

y tú tienes presentes mis caminos.

Mucha paz tienen, Señor, los que aman tus leyes.

El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma.

Salmo 132

Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios. (1Jn 4, 7).

Ved qué paz y qué alegría,

convivir los hermanos unidos.

Es ungüento precioso en la cabeza,

que va bajando por la barba,

que baja por la barba de Aarón,

hasta la franja de su ornamento.

Es rocío del Hermón, que va bajando

sobre el monte Sión.

Porque allí manda el Señor la bendición:

la vida para siempre.

El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma.

Defiéndeme de la mano perversa, Señor Dios, mi fuerte salvador.

Salmo 139 · 139, 1-9. 13-14

El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. (Mt 26, 45)

Líbrame, Señor, del malvado,

guárdame del hombre violento,

que planean maldades en su corazón

y todo el día provocan contiendas;

afilan sus lenguas como serpientes,

con veneno de víboras en los labios.

Defiéndeme, Señor, de la mano perversa,

guárdame de los hombres violentos,

que preparan zancadillas a mis pasos.

Los soberbios me esconden trampas,

los perversos me tienden una red

y por el camino me colocan lazos.

Pero yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios»;

Señor, atiende a mis gritos de socorro;

Señor Dios, mi fuerte salvador,

que cubres mi cabeza el día de la batalla.

Señor, no le concedas sus deseos al malvado,

no des éxito a sus proyectos.

Yo sé que el Señor hace justicia al afligido

y defiende el derecho del pobre.

Los justos alabarán tu nombre,

los honrados habitarán en tu presencia.

Defiéndeme de la mano perversa, Señor Dios, mi fuerte salvador.

LECTURA BREVE

1Jn 4, 9

En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él.

Oremos:

Dios todopoderoso, Dios invisible, que con la venida de tu Hijo has disipado las tinieblas del mundo, míranos con amor y ayúdanos a celebrar con nuestros cantos y alabanzas la gloria del nacimiento de tu Hijo. Que vive y reina.

Liturgia de las Horas. Publicada con autorización del Arzobispado de Santiago.