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Orar

Sábado, 18 de julio de 2026

Sábado de la 15ª semana del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario · Verde · Año par (II)

Las lecturas del día

Primera lectura

Codician campos y se apoderan de las casas

Lectura de la profecía de Miqueas Miq 2, 1-5

¡Ay de los que proyectan iniquidades y traman el mal durante la noche! Al despuntar el día, lo realizan, porque tienen el poder en su mano. Codician campos y los arrebatan, casas, y se apoderan de ellas; oprimen al dueño y a su casa, al propietario y a su herencia.

Por eso, así habla el Señor : Yo proyecto contra esta gente una desgracia tal que ustedes no podrán apartar el cuello, ni andar con la cabeza erguida, porque será un tiempo de desgracia.

Aquel día, se proferirá contra ustedes una sátira y se entonará esta lamentación: «Hemos sido completamente devastados; ¡se transfiere a otros la parte de mi pueblo! ¿Cómo me la quita a mí y reparte nuestros campos al que nos lleva cautivos?»

Por eso, no tendrás a nadie que arroje la cuerda para medirte un lote, en la asamblea del Señor.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 9, 1-2. 3-4b. 7-8b. 14 (R.: 12b)

¡Señor, no te olvides de los pobres!

¿Por qué te quedas lejos, Señor,

y te ocultas en los momentos de peligro?

El pobre se consume por la soberbia del malvado

y queda envuelto en las intrigas tramadas contra él. R.

Porque el malvado se jacta de su ambición,

el codicioso blasfema y menosprecia al Señor;

el impío exclama en el colmo de su arrogancia:

«No hay ningún Dios que me pida cuenta.» R.

Su boca está llena de maldiciones,

de engaños y de violencias;

detrás de sus palabras hay malicia y opresión;

se pone al acecho en los poblados

y mata al inocente en lugares ocultos. R.

Pero tú lo estás viendo:

tú consideras los trabajos y el dolor,

para tomarlos en tus propias manos.

El débil se encomienda a ti;

tú eres el protector del huérfano. R.

Aleluia

2Cor 5, 19

Aleluia.

Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo,

confiándonos la palabra de la reconciliación.

Aleluia.

Evangelio

Les ordenó severamente que no lo dieran a conocer, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo Mt 12, 14-21

En seguida los fariseos salieron y se confabularon para buscar la forma de acabar con él.

Al enterarse de esto, Jesús se alejó de allí. Muchos lo siguieron, y los curó a todos. Pero él les ordenó severamente que no lo dieran a conocer, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isaías:

Este es mi servidor, a quien elegí, mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección. Derramaré mi Espíritu sobre él y anunciará la justicia a las naciones. No discutirá ni gritará, y nadie oirá su voz en las plazas. No quebrará la caña doblada y no apagará la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia; y las naciones pondrán la esperanza en su Nombre.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Por tu justicia, yo contemplaré tu rostro, y al despertar me saciaré de tu presencia.

Oración colecta

Señor Dios, que iluminas a los extraviados con la luz de tu verdad, para que puedan volver al buen camino; danos, a quienes hacemos profesión de cristianos, la gracia de rechazar todo lo que se opone a este nombre y comprometernos con todas sus exigencias. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Señor y Dios nuestro, mira con bondad los dones de tu Iglesia en oración y concede que, al recibirlos, se acreciente la santidad de los creyentes. Por Jesucristo nuestro Señor.

Antífona de comunión

Hasta el gorrión encontró una casa, y la golondrina tiene un nido donde poner sus pichones: junto a tus altares, Señor del universo, mi Rey y mi Dios. Felices los que habitan en tu casa y te alaban sin cesar.

Oración después de la comunión

Alimentados con esta eucaristía, te pedimos, Padre, que por la celebración frecuente de este misterio crezca en nosotros el fruto de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia Jesús Obrero