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Miércoles, 9 de septiembre de 2026

San Pedro Claver, presbítero

Tiempo Ordinario · Verde · Año par (II)

Las lecturas del día

Primera lectura

¿Estáis unido a una mujer? No te separes de ella. ¿No tienes mujer? No la busques

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 1Cor 7, 25-31

Hermanos:

Acerca de la virginidad, no tengo ningún precepto del Señor. Pero hago una advertencia, como quien, por la misericordia del Señor, es digno de confianza. Considero que, por las dificultades del tiempo presente, lo mejor para el hombre es vivir sin casarse. ¿Estás unido a una mujer? No te separes de ella. ¿No tienes mujer? No la busques. Si te casas, no pecas. Y si una joven se casa, tampoco peca. Pero los que lo hagan, sufrirán tribulaciones en su carne que yo quisiera evitarles.

Lo que quiero decir, hermanos, es esto: queda poco tiempo. Mientras tanto, los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que se alegran, como si no se alegraran; los que compran, como si no poseyeran nada; los que disfrutan del mundo, como si no disfrutaran. Porque la apariencia de este mundo es pasajera.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 44, 11-12. 14-15. 16-17 (R.: 11a)

¡Escucha, hija mía, mira y presta atención!

¡Escucha, hija mía, mira y presta atención!

Olvida tu pueblo y tu casa paterna,

y el rey se prendará de tu hermosura.

El es tu señor: inclínate ante él. R.

Embellecida con corales engarzados en oro

y vestida de brocado, es llevada hasta el rey.

Las vírgenes van detrás, sus compañeras la guían. R.

Con gozo y alegría entran al palacio real.

Tus hijos ocuparán el lugar de tus padres,

y los pondrás como príncipes por toda la tierra. R.

Aleluia

Lc 6, 23ab

Aleluia.

Dice el Señor; ¡Alégrense y llénense de gozo,

porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo!

Aleluia.

Evangelio

¡Felices ustedes, los pobres! ¡Ay de vosotros, los ricos!

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 6, 20-26

Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: «¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!

¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados!

¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán!

¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y los proscriban, considerándolos infames a causa del Hijo del hombre!

¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo. De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas!

Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!

¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lágrimas!

¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Tú eres justo, Señor, y tus juicios son rectos; trátame conforme a tu bondad.

Oración colecta

Dios nuestro, que llamaste a san Pedro Claver al servicio de los esclavos y, para asistirlos, lo fortaleciste con admirablemente caridad y paciencia, concédenos por su intercesión que, buscando agradar a Jesucristo, amemos a nuestros hermanos con obras y de verdad. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Dios nuestro, fuente del amor sincero y de la paz, concédenos glorificar tu nombre con estas ofrendas que te presentamos; y por la participación en la eucaristía ayúdanos a vivir unidos en un solo corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente.

Oración después de la comunión

Señor nuestro, que alimentas y vivificas a tus fieles con tu palabra y con los sacramentos del cielo, concédenos aprovechar de tal manera estos dones de tu Hijo amado que merezcamos participar siempre de su vida divina. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia Jesús Obrero