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Orar

Miércoles, 7 de octubre de 2026

Bienaventurada Virgen María del Rosario

Tiempo Ordinario · Blanco · Año par (II)

Las lecturas del día

Primera lectura

Reconocieron el don que me había sido acordado

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia Gal 2, 1-2. 7-14

Hermanos:

Al cabo de catorce años, subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo a Tito. Lo hice en virtud de una revelación divina, y les expuse el Evangelio que predico entre los paganos, en particular a los dirigentes para asegurarme que no corría o no había corrido en vano.

Al contrario, aceptaron que me había sido confiado el anuncio del Evangelio a los paganos, así como fue confiado a Pedro el anuncio a los judíos. Porque el que constituyó a Pedro Apóstol de los judíos, me hizo también a mí Apóstol de los paganos. Por eso, Santiago, Cefas y Juan -considerados como columnas de la Iglesia- reconociendo el don que me había sido acordado, nos estrecharon la mano a mí y a Bernabé, en señal de comunión, para que nosotros nos encargáramos de los paganos y ellos de los judíos. Solamente nos recomendaron que nos acordáramos de los pobres, lo que siempre he tratado de hacer.

Pero cuando Cefas llegó a Antioquía, yo le hice frente porque su conducta era reprensible. En efecto, antes que llegaran algunos enviados de Santiago, él comía con los paganos, pero cuando estos llegaron, se alejó de ellos y permanecía apartado, por temor a los partidarios de la circuncisión. Los demás judíos lo imitaron, y hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por su simulación. Cuando yo vi que no procedían rectamente, según la verdad del Evangelio, dije a Cefas delante de todos: «Si tú, que eres judío, vives como los paganos y no como los judíos, ¿por qué obligas a los paganos a que vivan como los judíos?»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 116, 1. 2 (R.: Mc 16, 15)

Vayan por el mundo, anuncien la Buena Noticia. O bien: Aleluia.

¡Alaben al Señor, todas las naciones,

glorifíquenlo, todos los pueblos! R.

Porque es inquebrantable su amor por nosotros,

y su fidelidad permanece para siempre. R.

Aleluia

Rom 8, 15bc

Aleluia.

Han recibido el espíritu de hijos adoptivos,

que nos hace llamar a Dios ¡Abba!,

es decir, ¡Padre!

Aleluia.

Evangelio

Señor, enséñanos a orar

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 11, 1-4

Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos.»

El les dijo entonces: «Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquellos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre.

Oración colecta

Señor, derrama tu gracia en nuestros corazones, y ya que hemos conocido por el anuncio del Ángel la encarnación de tu Hijo Jesucristo, condúcenos por su Pasión y su Cruz, con la intercesión de la Virgen María, a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Te rogamos, Señor, que prepares nuestros corazones para ofrecer este sacrificio y así poder celebrar de tal modo los misterios de tu Hijo unigénito, que seamos dignos de alcanzar sus promesas. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión

Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Señor Dios nuestro, que habiendo proclamado en este sacramento la muerte y resurrección de tu Hijo, asociados a los dolores de su pasión podamos también gozar de su consuelo y participar de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de la Virgen María I. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia Jesús Obrero