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Orar

Martes, 10 de noviembre de 2026

San León Magno, papa y doctor de la Iglesia

Tiempo Ordinario · Blanco · Año par (II)

Las lecturas del día

Primera lectura

Vivamos con piedad, mientras aguardamos la feliz esperanza y la manifestación de nuestro gran Dios y Salvador, Cristo Jesús

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito Tit 2, 1-7a. 11-14

Querido hermano:

En cuanto a ti, debes enseñar todo lo que es conforme a la sana doctrina. Que los ancianos sean sobrios, dignos, moderados, íntegros en la fe, en el amor y en la constancia. Que las mujeres de edad se comporten como corresponde a personas santas. No deben ser murmuradoras, ni entregarse a la bebida. Que por medio de buenos consejos, enseñen a las jóvenes a amar a su marido y a sus hijos, a ser modestas, castas, mujeres de su casa, buenas y respetuosas con su marido. Así la Palabra de Dios no será objeto de blasfemia.

Exhorta también a los jóvenes a ser moderados en todo, dándoles tú mismo ejemplo de buena conducta.

Porque la gracia de Dios, que es fuente de salvación para todos los hombres, se ha manifestado. Ella nos enseña a rechazar la impiedad y los deseos mundanos, para vivir en la vida presente con sobriedad, justicia y piedad, mientras aguardamos la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador, Cristo Jesús. El se entregó por nosotros, a fin de librarnos de toda iniquidad, purificarnos y crear para sí un Pueblo elegido y lleno de celo en la práctica del bien.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 36, 3-4. 18 y 23. 27 y 29 (R.: 39a)

La salvación de los justos viene del Señor.

Confía en el Señor y practica el bien;

habita en la tierra y vive tranquilo:

que el Señor sea tu único deleite,

y él colmará los deseos de tu corazón. R.

El Señor se preocupa de los buenos,

y su herencia permanecerá para siempre.

El Señor asegura los pasos del hombre

en cuyo camino se complace. R.

Aléjate del mal, practica el bien,

y siempre tendrás una morada,

pero los justos poseerán la tierra

y habitarán en ella para siempre. R.

Aleluia

Jn 14, 23

Aleluia.

Dice el Señor: El que me ama será fiel a mi palabra,

y mi Padre lo amará e iremos a él.

Aleluia.

Evangelio

Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 17, 7-10

El Señor dijo:

«Supongamos que uno de ustedes tiene un servidor para arar o cuidar el ganado. Cuando este regresa del campo, ¿acaso le dirá: "Ven pronto y siéntate a la mesa"? ¿No le dirá más bien: "Prepárame la cena y recógete la túnica para servirme hasta que yo haya comido y bebido, y tú comerás y beberás después"? ¿Deberá mostrarse agradecido con el servidor porque hizo lo que se le mandó?

Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: "Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber."»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

El Señor hizo con él una alianza de paz y lo constituyó jefe, confiriéndole para siempre la dignidad sacerdotal.

Oración colecta

Dios nuestro, que no permites que las fuerzas del mal prevalezcan sobre la Iglesia, edificada sobre la sólida piedra de los apóstoles; por la intercesión del Papa san León, concede a tu pueblo permanecer fiel a tu verdad y gozar siempre de la paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Por estas ofrendas que te presentamos, te rogamos, Señor, que ilumines a tu Iglesia, para que en todo el mundo se acreciente tu rebaño y sus pastores, conducidos por ti, sean de tu agrado. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Pedro dijo a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que gobiernes con bondad a tu Iglesia alimentada en esta mesa santa, para que, dirigida por tu mano poderosa, crezca en libertad y persevere firme en la integridad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia Jesús Obrero