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Orar

Jueves, 12 de noviembre de 2026

San Josafat Kuncewicz, obispo y mártir

Tiempo Ordinario · Rojo · Año par (II)

Las lecturas del día

Primera lectura

Recíbelo, no ya como un esclavo, sino como un hermano querido

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Filemón Flm 7-20

Por mi parte, yo he experimentado una gran alegría y me he sentido reconfortado por tu amor, viendo como tú, querido hermano, aliviabas las necesidades de los santos.

Por eso, aunque tengo absoluta libertad en Cristo para ordenarte lo que debes hacer, prefiero suplicarte en nombre del amor.

Yo, Pablo, ya anciano y ahora prisionero a causa de Cristo Jesús, te suplico en favor de mi hijo Onésimo, al que engendré en la prisión. Antes, él no te prestó ninguna utilidad, pero ahora te será muy útil, como lo es para mí. Te lo envío como si fuera yo mismo. Con gusto lo hubiera retenido a mi lado, para que me sirviera en tu nombre mientras estoy prisionero a causa del Evangelio. Pero no he querido realizar nada sin tu consentimiento, para que el beneficio que me haces no sea forzado, sino voluntario.

Tal vez, él se apartó de ti por un instante, a fin de que lo recuperes para siempre, no ya como un esclavo, sino como algo mucho mejor, como un hermano querido. Si es tan querido para mí, cuánto más lo será para ti, que estás unido a él por lazos humanos y en el Señor. Por eso, si me consideras un amigo, recíbelo como a mí mismo. Y si él te ha hecho algún daño o te debe algo, anótalo a mi cuenta. Lo pagaré yo, Pablo, que firmo esta carta de mi puño y letra.

No quiero recordarte que tú también eres mi deudor, y la deuda eres tú mismo.

Sí, hermano, préstame ese servicio por amor al Señor y tranquiliza mi corazón en Cristo.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 145, 7. 8-9a. 9b y 8d y 10 (R.: 5a)

Feliz el que se apoya en el Dios de Jacob. O bien: Aleluia.

El Señor hace justicia a los oprimidos

y da pan a los hambrientos.

El Señor libera a los cautivos. R.

El Señor abre los ojos de los ciegos

y endereza a los que están encorvados.

El Señor ama a los justos

y protege a los extranjeros. R.

Sustenta al huérfano y a la viuda

y entorpece el camino de los malvados.

El Señor reina eternamente,

reina tu Dios, Sión,

a lo largo de las generaciones. R.

Aleluia

Jn 15, 5

Aleluia.

Dice el Señor: Yo soy la vid, ustedes los sarmientos.

El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto.

Aleluia.

Evangelio

El Reino de Dios está entre vosotros

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 17, 20-25

Los fariseos le preguntaron cuándo llegará el Reino de Dios. El les respondió: «El Reino de Dios no viene ostensiblemente, y no se podrá decir: "Está aquí" o "Está allí." Porque el Reino de Dios está entre ustedes.»

Jesús dijo después a sus discípulos: «Vendrá el tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de los días del Hijo del hombre y no lo verán. Les dirán: "Está aquí" o "Está allí", pero no corran a buscarlo. Como el relámpago brilla de un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre cuando llegue su Día.

Pero antes tendrá que sufrir mucho y será rechazado por esta generación.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Por la alianza del Señor y la ley de nuestros Padres, los Santos de Dios perseveraron en el amor fraterno; mantuvieron un mismo espíritu y una misma fe.

Oración colecta

Señor nuestro, reaviva en tu Iglesia el Espíritu que impulsó a san Josafat a dar la vida por sus fieles; para que, por su intercesión, fortalecidos por el mismo Espíritu no temamos dar la vida por nuestros hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Dios clementísimo, derrama tu bendición sobre estos dones, y confírmanos en la fe que san Josafat atestiguó con su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Dice el Señor: El que pierda su vida por mí, la encontrará.

Oración después de la comunión

Padre, la participación en esta mesa celestial nos obtenga el Espíritu de fortaleza y de paz, para que, siguiendo el ejemplo de san Josafat, entreguemos generosamente nuestra vida por el honor y la unidad de la Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia Jesús Obrero