Ofrecimiento de la Misa
Al llegar al templo, antes de que empiece la celebración.
Preséntome al pie de vuestros altares, ¡oh Dios!, para rendiros el soberano homenaje que os es debido; para agradeceros todos vuestros beneficios, pediros con humillado y contrito corazón la remisión de mis culpas, y ganar todas las gracias que me son necesarias. Yo espero de vuestra infinita bondad todos estos favores por los méritos de Jesucristo, vuestro Hijo, que se digna hacerse Él mismo Sacerdote y Víctima en el adorable sacrificio.
Fuente: Devocionario cotidiano para asistir al santo sacrificio de la Misa y para recibir los santos sacramentos de la Penitencia y Sagrada Comunión (Buenos Aires: Pedro Igon y Cía., 1893), p. 23, «Ofrecimiento de la Misa».
