Capítulo 1
I. NACIMIENTO E INFANCIA DE JESÚS (1,1-2,23)
Genealogía de Jesucristo (1,1-17)
Lc 3,23-38
1Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.
2Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos
3Judá engendró a Farés y a Zara de Tamar, Farés engendró a Esrón, Esrón engendró a Aram,
4Aram engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón,
5Salmón engendró a Booz de Rahab, Booz engendró a Obed de Rut, Obed engendró a Jesé,
6Jesé engendró al rey David. David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías,
7Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías engendró a Asá,
8Asá engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán engendró a Ozías,
9Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías,
10Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amón, Amón engendró a Josías,
11Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos cuando la deportación a Babilonia.
12Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel,
13Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliacim, Eliacim engendró a Azor,
14Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquim, Aquim engendró a Eliud,
15Eliud engendró a Eleazar. Eleazar engendró a Matán. Matán engendró a Jacob. — Torres Amat (1823)
16Y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, el llamado Cristo. — el ejemplar impreso
17Por lo tanto, son catorce todas las generaciones desde Abrahán hasta David, y catorce generaciones desde David hasta la deportación a Babilonia, y también catorce las generaciones desde la deportación a Babilonia hasta Cristo.
Concepción virginal y nacimiento de Jesús (1,18-25)
Lc 1,26-38; 2,1-7
18La generación de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba desposada con José, y antes de que conviviesen se encontró con que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo.
19José, su esposo, como era justo y no quería exponerla a infamia, pensó repudiarla en secreto.
20Consideraba él estas cosas, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: —José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que en ella ha sido concebido es obra del Espíritu Santo.
21Dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
22Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio del Profeta:
23Mirad, la virgen concebirá y dará a luz un hij o, a quien pondrán por nombre Emmanue l, que significa Dios-con-nosotro s.
24Al despertarse, José hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado, y recibió a su esposa.
25Y, sin que la hubiera conocido, dio ella a luz un hijo; y le puso por nombre Jesús.
1,15 no llegó en el archivo de esta edición y se repone desde Torres Amat (1823). 1,16 no llegó en el archivo de esta edición y se repone desde el ejemplar impreso.
Notas de la Facultad de Teología (3)
1,1-2,23San Mateo y San Lucas comienzan el evangelio con la narración de algunos episodios referentes al nacimiento y a la infancia de Jesús; enseñan así que la Buena Noticia sobre Jesucristo incluye también –junto con su muerte y resurrección, su enseñanza y actividad pública– el anuncio de su estirpe humana, y la formación enteramente singular en la que se produjo su nacimiento como hombre, siendo el Hijo eterno de Dios (cfr Jn 1,14). San Mateo muestra cómo Jesús es el Mesías descendiente de David, el Salvador en el que se han cumplido las promesas de Dios al antiguo pueblo de Israel. Desde perspectivas diferentes, Mateo y Lucas recuerdan los mismos hechos esenciales: que Jesús nació en Belén de Judá, de la Virgen María, desposada con San José, pero sin que Ella hubiese conocido varón, y que después fueron a vivir a Nazaret. Mateo narra los hechos fijándose especialmente en el cometido de San José; Lucas, centrándose en la Virgen. San Mateo indica que es José quien recibe el anuncio de la concepción virginal, quien acoge a su esposa, y quien pone nombre al Niño (1,18-25). Después de la marcha de los Magos, José es avisado para que tome al Niño y a su Madre y huya a Egipto. Muerto Herodes, de nuevo José recibe aviso del ángel para que vuelva a la tierra de Israel (2,1-23).
1,1-17Con la genealogía de Jesús hasta Abrahán, Mateo quiere mostrar que Jesús procede del pueblo de Israel, al que Dios hizo las promesas (cfr Gn 12,2-3). Lucas, por su parte, remontará la genealogía del Señor hasta Adán, para subrayar que Jesús pertenece a la humanidad entera (cfr Lc 3,23-38). San Mateo construye la genealogía señalando tres etapas de la historia de la salvación (cfr v. 17), y asignando a cada una de ellas catorce generaciones, aunque su duración no sea la misma. Juega, por tanto, con los números catorce y tres. En hebreo, el valor numérico de las consonantes de la palabra David suman catorce, por lo que Mateo está enseñando que Jesús es el verdadero hijo de David (cfr 2 S 7,14). El evangelista emplea una misma forma –«engendró»– para enlazar cada eslabón de la genealogía. Pero en el v. 16 utiliza una fórmula distinta –«nació» (literalmente, «fue engendrado»–, señalando de esa manera la acción de Dios en la concepción virginal de Jesús.
1,18-25Jesús, sin ser hijo de José según la carne, es, sin embargo, el Mesías descendiente de David. Esto es obra de Dios, pues es Él quien tiene la iniciativa llamando a José para ser esposo de María y padre del Niño. San José acepta con obediencia, y, por designio divino, ejerce una verdadera paternidad sobre Jesús, imponiéndole el nombre y cuidando del Niño y de la Virgen: «San José es realmente Padre y Señor, que protege y acompaña en su camino terreno a quienes le veneran, como protegió y acompañó a Jesús mientras crecía y se hacía hombre. Tratándole se descubre que el Santo Patriarca es, además, Maestro de vida interior: porque nos enseña a conocer a Jesús, a convivir con Él, a sabernos parte de la familia de Dios» (S. Josemaría Escrivá, Hom. 1. 39).
Sagrada Biblia, traducida y anotada por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra — © Ediciones Universidad de Navarra (EUNSA).
