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Martes, 22 de diciembre de 2026

22 de diciembre

Adviento · Morado

Las lecturas del día

Primera lectura

Ana da gracias por el nacimiento de Samuel

Lectura del primer libro de Samuel 1Sam 1, 19b- 20. 24-28

Elcaná se unió a su esposa Ana, y el Señor se acordó de ella. Ana concibió, y a su debido tiempo dio a luz un hijo, al que puso el nombre de Samuel, diciendo: «Se lo he pedido al Señor».

Cuando el niño dejó de mamar, lo subió con ella, llevando además un novillo de tres años, una medida de harina y un odre de vino, y lo condujo a la Casa del Señor en Silo. El niño era aún muy pequeño. Y después de inmolar el novillo, se lo llevaron a Elí.

Ella dijo: «Perdón, señor mío; ¡por tu vida, señor!, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti, para orar al Señor. Era este niño lo que yo suplicaba al Señor, y él me concedió lo que le pedía. Ahora yo, a mi vez, se lo cedo a él: para toda su vida queda cedido al Señor.»

Después se postraron delante del Señor.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

1Sam 2, 1. 4-8abcd

Mi corazón se regocija en el Señor, mi Salvador.

Mi corazón se regocija en el Señor,

tengo la frente erguida gracias a mi Dios.

Mi boca se ríe de mis enemigos,

porque tu salvación me ha llenado de alegría. R.

El arco de los valientes se ha quebrado,

y los vacilantes se ciñen de vigor;

los satisfechos se contratan por un pedazo de pan,

y los hambrientos dejan de fatigarse;

la mujer estéril da a luz siete veces,

y la madre de muchos hijos se marchita. R.

El Señor da la muerte y la vida,

hunde en el Abismo y levanta de él.

El Señor da la pobreza y la riqueza,

humilla y también enaltece. R.

El levanta del polvo al desvalido

y alza al pobre de la miseria,

para hacerlos sentar con los príncipes

y darles en herencia un trono de gloria. R.

Aleluia

Aleluia.

Rey de las naciones y piedra angular de la Iglesia,

ven y salva al hombre que formaste del barro.

Aleluia.

Evangelio

El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 1, 46-56

María dijo entonces:

«Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso he hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre.»

María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Puertas, levanten sus dinteles. Ábranse, puertas eternas, para que entre el rey de la gloria.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro, compadecido del hombre caído has dispuesto redimirnos por la venida de tu Hijo unigénito, concede a quienes confesamos humildemente su encarnación que lleguemos a gozar un día de la compañía de nuestro Redentor. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Dios nuestro, confiados en tu misericordia traemos estas ofrendas a tu altar, para que, purificados por tu gracia, quedemos limpios por los mismos misterios que celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Mi alma canta la grandeza del Señor, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.

Oración después de la comunión

Padre santo, te pedimos que nos fortalezca esta, para que con nuestras buenas obras nos acompañen al encuentro del Salvador y merezcamos el premio de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de Adviento III o IV.. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia Jesús Obrero