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Orar

Miércoles, 23 de diciembre de 2026

San Juan Kety, presbítero

Adviento · Morado

Las lecturas del día

Primera lectura

Les voy a enviar a Elías, el profeta, antes que llegue el día del Señor

Lectura de la profecía de Malaquías Mal 3, 1-4. 23-24

Yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino delante de mí. Y en seguida entrará en su Templo el Señor que ustedes buscan; y el Ángel de la alianza que ustedes desean ya viene, dice el Señor de los ejércitos.

¿Quién podrá soportar el Día de su venida? ¿Quién permanecerá de pie cuando aparezca? Porque él es como el fuego del fundidor y como la lejía de los lavanderos. El se sentará para fundir y purificar: purificará a los hijos de Leví y los depurará como al oro y la plata; y ellos serán para el Señor los que presentan la ofrenda conforme a la justicia. La ofrenda de Judá y de Jerusalén será agradable al Señor, como en los tiempos pasados, como en los primeros años.

Yo les voy a enviar a Elías, el profeta, antes que llegue el Día del Señor, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia sus hijos y el corazón de los hijos hacia sus padres, para que yo no venga a castigar el país con el exterminio total.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 24, 4-5ab. 8-10. 14

¡Levanten la cabeza: se acerca la salvación!

Muéstrame, Señor, tus caminos,

enséñame tus senderos.

Guíame por el camino de tu fidelidad;

enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador. R.

El Señor es bondadoso y recto:

por eso muestra el camino a los extraviados;

él guía a los humildes para que obren rectamente

y enseña su camino a los pobres. R.

Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad,

para los que observan los preceptos de su alianza.

El Señor da su amistad a los que lo temen

y les hace conocer su alianza. R.

Aleluia

Aleluia.

Rey de las naciones y piedra angular de la Iglesia,

ven y salva al hombre que formaste del barro.

Aleluia.

Evangelio

Nacimiento de Juan Bautista

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 1, 57-66

Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella.

A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre dijo: «No, debe llamarse Juan.»

Ellos le decían: «No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre.»

Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. Este pidió una pizarra y escribió: «Su nombre es Juan.»

Todos quedaron admirados. Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios.

Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: «¿Qué llegará a ser este niño?» Porque la mano del Señor estaba con él.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Nos nacerá un niño y será llamado Dios Fuerte. En él serán bendecidos todos los pueblos de la tierra.

Oración colecta

Dios todopoderoso, concédenos que, a ejemplo del presbítero san Juan de Kety, progresemos en la sabiduría de los santos y, siendo misericordiosos con todos, alcancemos tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Padre, te pedimos que este sacrificio de la perfecta alabanza restablezca nuestra amistad contigo, y así podamos celebrar con un corazón purificado el nacimiento de nuestro Redentor. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión

Yo estoy junto a la puerta y llamo: si alguien oye mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos.

Oración después de la comunión

Padre misericordioso, concede tu paz a quienes has alimentado con el pan del cielo, para que, cuando llegue tu Hijo muy amado, podamos salir a su encuentro con las lámparas encendidas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de Adviento III o IV.. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia Jesús Obrero