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Jueves, 24 de diciembre de 2026

24 de diciembre

Adviento · Morado

Las lecturas del día

Primera lectura

El reino de David durará eternamente delante del Señor

Lectura del segundo libro de Samuel 2Sam 7, 1-5. 8b-12. 14a. 16

Cuando David se estableció en su casa y el Señor le dio paz, librándolo de todos sus enemigos de alrededor, el rey dijo al profeta Natán: «Mira, yo habito en una casa de cedro, mientras el Arca de Dios está en una tienda de campaña.»

Natán respondió al rey: «Ve a hacer todo lo que tienes pensado, porque el Señor está contigo.»

Pero aquella misma noche, la palabra del Señor llegó a Natán en estos términos: «Ve a decirle a mi servidor David: Así habla el Señor: ¿Eres tú el que me va a edificar una casa para que yo la habite?

Yo te saqué del campo de pastoreo, de detrás del rebaño, para que fueras el jefe de mi pueblo Israel. Estuve contigo dondequiera que fuiste y exterminé a todos tus enemigos delante de ti. Yo haré que tu nombre sea tan grande como el de los grandes de la tierra.

Fijaré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que tenga allí su morada. Ya no será perturbado, ni los malhechores seguirán oprimiéndolo como lo hacían antes, desde el día en que establecí Jueces sobre mi pueblo Israel. Yo te he dado paz, librándote de todos tus enemigos. Y el Señor te ha anunciado que él mismo te hará una casa.

Sí, cuando hayas llegado al término de tus días y vayas a descansar con tus padres, yo elevaré después de ti a uno de tus descendientes, a uno que saldrá de tus entrañas, y afianzaré su realeza. Seré un padre para él, y él será para mí un hijo.

Tu casa y tu reino durarán eternamente delante de mí, y tu trono será estable para siempre.»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 88, 2-5. 27. 29

¡Cantaré eternamente tu misericordia, Señor.

Cantaré eternamente el amor del Señor,

proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones.

Porque tú has dicho: «Mi amor se mantendrá eternamente,

mi fidelidad está afianzada en el cielo.» R.

Yo sellé una alianza con mi elegido,

hice este juramento a David, mi servidor:

«Estableceré tu descendencia para siempre,

mantendré tu trono por todas las generaciones.» R.

El me dirá: «Tú eres mi padre,

mi Dios, mi Roca salvadora.»

Le aseguraré mi amor eternamente,

y mi alianza será estable para él. R.

Aleluia

Aleluia.

Sol naciente, resplandor de la luz eterna, Sol de justicia,

ven a iluminar a los que están en las tinieblas

y en la sombra de la muerte.

Aleluia.

Evangelio

Nos visitará el Sol naciente

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 1, 67-79

Zacarías, el padre de Juan, quedó lleno del Espíritu Santo y dijo proféticamente:

«Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo, y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas, para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian. Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, del juramento que hizo a nuestro padre Abraham de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos, lo sirvamos en santidad, y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida.

Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Ya se cumplió el tiempo establecido, en el que Dios envió a su Hijo a la tierra.

Oración colecta

Señor Jesús, apresúrate y no tardes para que tu venida consuele y anime a quienes confiamos en tu bondad. Tú, que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Acepta con bondad, Padre, los dones que te ofrecemos; haz que, al recibirlos, nos libren de nuestros pecados y podamos esperar con alma limpia la gloriosa venida de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión

Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo.

Oración después de la comunión

Renovados por esta eucaristía, te pedimos, Padre, que así como preparamos la fiesta del admirable nacimiento de tu Hijo, también podamos recibir con alegría la abundancia de sus dones eternos. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio: Prefacio de Adviento III o IV.. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia Jesús Obrero