Saltar al contenido

Orar

Martes, 26 de enero de 2027

Santos Timoteo y Tito, obispos

Tiempo Ordinario · Blanco · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

Aquí estoy, para hacer, tu voluntad

Lectura de la carta a los Hebreos Heb 10, 1-10

Hermanos:

La Ley, en efecto -al no tener más que la sombra de los bienes futuros y no la misma realidad de las cosas- con los sacrificios repetidos año tras año en forma ininterrumpida, es incapaz de perfeccionar a aquellos que se acercan a Dios. De lo contrario, no se hubieran ofrecido más esos sacrificios, porque los que participan de ellos, al quedar purificados una vez para siempre, ya no tendrían conciencia de ningún pecado. En cambio, estos sacrificios renuevan cada año el recuerdo del pecado, porque es imposible que la sangre de toros y chivos quite los pecados.

Por eso, Cristo, al entrar en el mundo, dijo:

"Tú no has querido sacrificio ni oblación;

en cambio, me has dado un cuerpo.

No has mirado con agrado los holocaustos

ni los sacrificios expiatorios.

Entonces dije: Aquí estoy, yo vengo

-como está escrito de mí en el libro de la Ley-

para hacer, tu voluntad.

Él comienza diciendo: "Tú no has querido ni has mirado con agrado los sacrificios, los holocaustos, ni los sacrificios expiatorios, a pesar de que están prescritos por la Ley". Y luego añade: "Aquí estoy, yo vengo para hacer tu voluntad". Así declara abolido el primer régimen para establecer el segundo. Y en virtud de esta voluntad quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha de una vez para siempre.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 39, 2 y 4ab. 7-8. 9-10. 11 (R.: cf. 8 y 9c)

¡Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad!.

Esperé confiadamente en el Señor:

él se inclinó hacia mí

y escuchó mi clamor.

Puso en mi boca un canto nuevo,

un himno a nuestro Dios. R.

Tú no quisiste víctima ni oblación;

pero me diste un oído atento;

no pediste holocaustos ni sacrificios,

entonces dije: «Aquí estoy.» R.

«En el libro de la Ley está escrito

lo que tengo que hacer:

yo amo, Dios mío, tu voluntad,

y tu ley está en mi corazón.» R.

Proclamé gozosamente tu justicia

en la gran asamblea;

no, no mantuve cerrados mis labios,

tú lo sabes, Señor. R.

No escondí tu justicia dentro de mí,

proclamé tu fidelidad y tu salvación,

y no oculté a la gran asamblea

tu amor y tu fidelidad. R.

Aleluia

Cf. Mt 11, 25

Aleluia.

Te alabo Padre, Señor del cielo y de la tierra,

porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños.

Aleluia.

Evangelio

El que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos Mc 3, 31-35

Llegaron su madre y sus hermanos y, quedándose afuera, lo mandaron llamar. La multitud estaba sentada alrededor de Jesús, y le dijeron: «Tu madre y tus hermanos te buscan ahí afuera.»

Él les respondió: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Y dirigiendo su mirada sobre los que estaban sentados alrededor de él, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Anuncien la gloria del Señor entre las naciones y sus maravillas entre los pueblos, porque el Señor es grande y digno de alabanza.

Oración colecta

Dios nuestro, que enriqueciste con virtudes apostólicas a los santos Timoteo y Tito, concédenos, por su intercesión, que viviendo con justicia y piedad en este mundo, merezcamos llegar a la patria celestial. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, los dones de tu pueblo ofrecidos en la fiesta de los santos Timoteo y Tito, y concédenos que te agrademos siempre con un corazón sincero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Dice el Señor: vayan por todo el mundo, anuncien el Evangelio y yo estaré siempre con ustedes.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Señor y Dios nuestro, que los sacramentos recibidos fortalezcan en nosotros la fe que transmitió la predicación de los apóstoles, y custodió la solicitud pastoral de los santos Timoteo y Tito. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia Jesús Obrero