2 Tesalonicenses

Capítulo 3

II. ORACIÓN, TRABAJO, FRATERNIDAD (3,1-18)

Petición de oraciones (3,1-5)

1Por lo demás, hermanos, orad por nosotros para que la palabra del Señor avance con rapidez y alcance la gloria, como ya sucede entre vosotros,

2y para que nos libremos de los hombres perversos y malvados: pues no todos tienen fe.

3Pero el Señor sí que es fiel y Él os mantendrá firmes y os guardará del Maligno.

4En cuanto a vosotros, tenemos la confianza en el Señor de que cumplís y que seguiréis cumpliendo lo que os ordenamos.

5Que el Señor dirija vuestros corazones hacia el amor de Dios y la paciencia de Cristo.

Evitar el desorden. Trabajar con constancia (3,6-15)

6Hermanos, os ordenamos en nombre de nuestro Señor Jesucristo que os alejéis de todo hermano que ande ocioso y no conforme a la tradición que recibieron de nosotros.

7Pues vosotros sabéis bien cómo debéis imitarnos, porque entre vosotros no estuvimos ociosos;

8y no comimos gratis el pan de nadie, sino que trabajamos día y noche con esfuerzo y fatiga, para no ser gravosos a ninguno.

9No porque no tuviéramos derecho, sino para mostrarnos ante vosotros como modelo que imitar.

10Pues también cuando estábamos con vosotros os dábamos esta norma: «Si alguno no quiere trabajar, que no coma».

11Pues oímos que hay algunos que andan ociosos entre vosotros sin hacer nada pero curioseándolo todo.

12A esos les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo a que coman su propio pan trabajando con serenidad.

13Vosotros, hermanos, en cambio, no os canséis de hacer el bien.

14Y si alguno no obedece lo que os decimos en nuestra carta, a ése señaladle y no tratéis con él, para que se avergüence;

15sin embargo, no lo consideréis como un enemigo, sino corregidle como a un hermano.

Conclusión y saludos (3,16-18)

16Que Él, el Señor de la paz, os conceda la paz siempre y en todo. El Señor esté con todos vosotros.

17El saludo es de mi puño y letra, Pablo. Ésta es la señal en todas mis cartas; así es como escribo.

18La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos vosotros.

Notas de la Facultad de Teología (5)

1,1-3,18Esta segunda carta a los fieles de Tesalónica se asemeja en muchos puntos a la anterior. Parece que algunos cristianos de aquella ciudad no habían comprendido bien determinados temas de la predicación del Apóstol, y se desvanecía su fe a causa de las persecuciones que sufrían. San Pablo les instruye sobre la retribución que Dios dará al final a cada hombre y sobre el momento de la venida del Señor (1,3-2,17); después les exhorta a la oración y al trabajo (3,1-15).

3,1-18Desde este momento hasta el final la carta se centra en algunas cuestiones sobre el comportamiento que deben seguir los tesalonicenses y, en especial, sobre el trabajo.

3,1-5En contraste con la infidelidad de algunos se hace una llamada a confiar en Dios (v. 3), que siempre es fiel. Pero exige nuestra correspondencia: «Dios nos ha creado sin nosotros, pero no ha querido salvarnos sin nosotros» (S. Agustín, Serm. 169, 13).

3,6-15Pensando equivocadamente en la inminencia de la Parusía, había en Tesalónica algunos que no trabajaban. Por esto, el Apóstol recuerda que trabajó allí abnegadamente para ganarse el sustento y no resultar gravoso a nadie. Los cristianos tienen que «cumplir fielmente sus deberes temporales, guiados por el espíritu del Evangelio. (...) Por su misma fe están más obligados a cumplirlos, cada uno según la vocación a la que ha sido llamado» (C. Vat. II, Gaud. et sp. 43). Esta debe ser la actuación de cualquier cristiano responsable: trabajar con intensidad para dar gloria a Dios, atender las necesidad de la propia familia y servir también a los demás hombres. «Cada uno en su tarea, en el lugar que ocupa en la sociedad ha de sentir la obligación de hacer un trabajo de Dios, que siembre en todas partes la paz y la alegría del Señor» (S. Josemaría Escrivá, Hom. 2. 70).

3,16-18El saludo final, escrito por San Pablo de su puño y letra, ha pasado a ser el saludo litúrgico de la Iglesia. Cartas Pastorales

Sagrada Biblia, traducida y anotada por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra — © Ediciones Universidad de Navarra (EUNSA).

2 Tesalonicenses 3 — Parroquia Jesús Obrero