2 Timoteo

Capítulo 4

Perseverancia en la predicación (4,1-5)

1En la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que va a juzgar a vivos y muertos, por su manifestación y por su reino, te advierto seriamente:

2predica la palabra, insiste con ocasión y sin ella, reprende, reprocha y exhorta siempre con paciencia y doctrina.

3Pues vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que se rodearán de maestros a la medida de sus pasiones para halagarse el oído.

4Cerrarán sus oídos a la verdad y se volverán a los mitos.

5Pero tú sé sobrio en todo, sé recio en el sufrimiento, esfuérzate en la propagación del Evangelio, cumple perfectamente tu ministerio.

El galardón de la fidelidad (4,6-8)

6Pues yo estoy a punto de derramar mi sangre en sacrificio, y el momento de mi partida es inminente.

7He peleado el noble combate, he alcanzado la meta, he guardado la fe.

8Por lo demás, me está reservada la merecida corona que el Señor, el Justo Juez, me entregará aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que han deseado con amor su venida. Noticias y encargos

III. RECOMENDACIONES FINALES (4,9-22)

9Apresúrate a venir cuanto antes,

10pues Demas me abandonó por amor de este mundo y se marchó a Tesalónica; Crescente, a Galacia; Tito, a Dalmacia;

11sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráelo contigo, porque me es útil para el ministerio.

12A Tíquico lo mandé a Éfeso.

13Cuando vengas, trae la capa que me dejé en Tróade, en casa de Carpo, y los libros, sobre todo los de pergamino.

14Alejandro, el herrero, me ha ocasionado muchos males. El Señor le pagará de acuerdo con sus obras.

15Tú, ten cuidado con él, pues se ha opuesto obstinadamente a nuestras palabras.

16Nadie me apoyó en mi primera defensa, sino que todos me abandonaron: ¡que no les sea tenido en cuenta!

17Pero el Señor me asistió y me fortaleció para que, por medio de mí, se proclamara plenamente el mensaje y lo oyeran todos los gentiles. Y fui librado de la boca del león.

18El Señor me librará de toda obra mala y me salvará para su reino celestial. A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Saludos y despedida

19Saluda a Prisca y Aquila, y a la familia de Onesíforo.

20Erasto se quedó en Corinto. A Trófimo lo dejé enfermo en Mileto.

21Apresúrate a venir antes del invierno. Te saludan Eúbulo, Pudente, Lino, Claudia y todos los hermanos.

22El Señor esté con tu espíritu. La gracia esté con vosotros.

Notas de la Facultad de Teología (5)

1,1-4,22La atención de esta carta, muy parecida a la anterior, se centra en el Evangelio, considerado como motivo por el que vale la pena sufrir cualquier penalidad (1,6-2,13), y como doctrina saludable, que se ha de conservar, defender y propagar (2,14-4,8). A lo largo de la carta abundan las noticias personales del Apóstol, que culminan en las recomendaciones a Timoteo (4,9-22).

2,14-4,8Frente a la sana doctrina, están las discusiones vanas y las conductas desordenadas. De ellas previene esta segunda sección de la epístola.

4,1-5El tono solemne de la exhortación viene marcado por una fórmula severa, inspirada en los protocolos grecorromanos de sucesión, que obligaba a los herederos a cumplir la voluntad del testador: «te advierto seriamente», o «te conjuro».

4,6-8Al considerar la proximidad del final de su vida, Pablo manifiesta que la muerte es una ofrenda a Dios, semejante a las libaciones de aceite que se hacían sobre el altar de los sacrificios. Presenta la existencia cristiana como un deporte sobrenatural, como una competición contemplada y juzgada por Dios mismo.

4,9-22La sección final recoge de modo entrañable diversas noticias. Deja traslucir el estado de ánimo de San Pablo a las puertas del martirio. La alusión nominal de tantos discípulos pone de manifiesto la grandeza de alma del Apóstol: con todos puso su empeño; unos, fallaron, la mayoría permanecieron fieles; de algunos han conservado noticias los Hechos de los Apóstoles o las cartas, de otros sólo conocemos lo que aquí se dice. En cualquier caso, debían de estar muy presentes en su corazón, que se hizo «todo para todos, para salvar de cualquier manera a algunos» (1 Co 9,22).

Sagrada Biblia, traducida y anotada por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra — © Ediciones Universidad de Navarra (EUNSA).

2 Timoteo 4 — Parroquia Jesús Obrero