Capítulo 14
El Cordero y su séquito (14,1-5)
1Entonces, en la visión, el Cordero estaba en pie sobre el monte Sión y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que llevaban escrito en la frente el nombre de él y el nombre de su Padre.
2Y oí una voz del cielo, semejante al ruido de muchas aguas y al estruendo de un gran trueno. La voz que oí era como el canto de citaristas que tañían sus cítaras,
3cantando un cántico nuevo delante del trono y delante de los cuatro seres y de los ancianos. Y ninguno podía aprender el cántico más que aquellos ciento cuarenta y cuatro mil, que fueron rescatados de la tierra.
4Éstos son los que no se mancillaron con mujeres, porque son vírgenes. Éstos son los que siguen al Cordero dondequiera que vaya. Éstos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero;
5y no se halló mentira en su boca: no tienen mancha.
Anuncio e imágenes del Juicio (14,6-13)
6Y vi a otro ángel que volaba en lo alto del cielo, llevando un evangelio eterno para anunciarlo a los que habitan en la tierra, y a toda nación, tribu, lengua y pueblo,
7y diciendo con voz fuerte: —Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio. Adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
8Le siguió otro ángel, el segundo, diciendo: —Cayó, cayó la gran Babilonia, aquella que dio de beber el vino del furor de su fornicación a todas las naciones.
9Les siguió otro ángel, el tercero, diciendo con voz fuerte: —Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe su marca en la frente o en la mano,
10éste también beberá el vino de la ira de Dios, que está preparado, sin mezcla, en el cáliz de su ira, y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y delante del Cordero.
11El humo de su tormento se eleva por los siglos de los siglos, y no tienen descanso de día ni de noche los que han adorado a la bestia y a su imagen, y cualquiera que haya recibido la marca de su nombre.
12En esto consiste la paciencia de los santos: que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.
13Y oí una voz del cielo que decía: —Escribe: «Bienaventurados los muertos que desde ahora mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansen de sus trabajos, porque sus obras les acompañan».
La siega y la vendimia (14,14-20)
14Entonces, en la visión, apareció una nube blanca, y sobre la nube sentado uno semejante a un Hijo de hombre, con una corona de oro sobre la cabeza y una hoz afilada en la mano.
15Y otro ángel salió del templo, gritando con voz fuerte al que estaba sentado sobre la nube: —¡Mete la hoz y siega, que ha llegado la hora de segar, porque está en sazón la mies de la tierra!
16El que estaba sentado sobre la nube acercó la hoz a la tierra y quedó segada la tierra.
17Otro ángel salió del templo que está en el cielo, llevando él también una hoz afilada.
18Y otro ángel, el que tiene poder sobre el fuego, salió del altar y clamó con voz fuerte al que tenía la hoz afilada: —¡Mete la hoz afilada y vendimia los racimos de la viña de la tierra, porque sus uvas están maduras!
19Acercó el ángel la hoz a la tierra, vendimió la viña de la tierra y la echó en el gran lagar de la ira de Dios.
20El lagar fue pisado fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, a lo largo de mil seiscientos estadios.
Notas de la Facultad de Teología (5)
4,1-22,21Tras el mensaje de Cristo a cada una de las iglesias, viene expuesto el proyecto de Dios sobre la humanidad y sobre la Iglesia, tal como se le ha manifestado al autor del libro en forma de visiones. Comienza con una grandiosa visión celeste que sirve de introducción a las demás (4,1-5,14). Siguen otras en las que se contemplan los acontecimientos de la historia previos al combate final (6,1-11,14), y culmina con las visiones de ese combate en el que el mal es definitivamente vencido, y el Reino de Dios y la Jerusalén celeste se manifiestan en todo su esplendor (11,15-22,15). Concluye con un epílogo en el que se ratifica el contenido del libro (22,16-21).
11,15-22,15El sonar de la séptima trompeta abre una nueva sección en la que se van a presentar, en primer lugar la culminación del enfrentamiento entre Satanás y los poderes del mal contra Cristo y la Iglesia (12,1-16,16); a continuación, los combates definitivos, y, tras la victoria de Cristo, el establecimiento total de su reinado (16,17-22,5).
14,1-5Se presenta ahora al Cordero, Cristo; después (14,6-20) se hablará del Juicio como anticipación de su victoria. Frente a los poderes del mundo que se oponen a Dios y a la Iglesia, inducidos por Satanás, está Cristo resucitado con los suyos, que cantan su gloria y su triunfo. El monte Sión representa a la Iglesia protegida por Cristo y congregada en torno a Él. Allí están los que pertenecen a Cristo y al Padre, y llevan por tanto su marca: hijos de Dios. Son un número incalculable, pero completo en sí mismo y establecido en la mente de Dios: el Pueblo de Dios representado en una cifra que es el resultado de multiplicar 12 (las tribus) por 12 (los Apóstoles) por 1.000 (número desorbitado) (cfr 7,3-8). No están todavía en el cielo, sino en la tierra, desde donde alaban a Dios uniéndose a la liturgia celeste.
14,6-13Tres ángeles anuncian el Juicio; Cristo, el Hijo del hombre, lo pronunciará (14,14); y otros tres ángeles lo ejecutarán (14,15-20). Todos los hombres son capaces de reconocer y amar a su Creador: quienes así lo hagan serán premiados el día del Juicio. Éste es el «evangelio eterno» (v. 6).
14,14-20La descripción anticipada del Juicio Final se presenta en dos escenas: la siega (cfr vv. 14-16) y la vendimia (cfr vv. 17-20), siguiendo la profecía de Joel acerca del Juicio de Dios sobre los pueblos enemigos de Israel: «¡Despiértense y suban las naciones al valle de Josafat! Que allí me sentaré yo para juzgar a todas las naciones circundantes. Meted la hoz, porque la mies está madura; venid, pisad, que el lagar está lleno, y las cavas rebosan, tan grande es su maldad. (Jl 4,12-13).
Sagrada Biblia, traducida y anotada por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra — © Ediciones Universidad de Navarra (EUNSA).
