Apocalipsis

Capítulo 4

VISIONES ESCATOLÓGICAS (§ 4,1-22,21)

I. VISIÓN INTRODUCTORIA (4,1-5,14)

Dios en el trono de su gloria (4,1-11)

1Después tuve una visión: una puerta abierta en el cielo, y la voz que había oído antes, como una trompeta que hablaba conmigo, diciéndome: —Sube aquí y te mostraré lo que tiene que suceder después.

2Al instante, caí en éxtasis: vi un trono en el cielo y a alguien sentado en el trono.

3El que está sentado parece de jaspe y cornalina, y rodea el trono un arco iris de aspecto semejante a la esmeralda.

4Y alrededor del trono vi veinticuatro tronos, y sentados en los tronos veinticuatro ancianos vestidos con túnicas blancas, y sobre sus cabezas, coronas de oro.

5Del trono salen relámpagos, voces y truenos. Siete lámparas de fuego arden ante el trono: son los siete espíritus de Dios.

6Delante del trono, una especie de mar transparente como el cristal. En medio del trono y alrededor de él hay cuatro seres vivos llenos de ojos delante y detrás.

7El primer ser vivo se parece a un leó n, el segundo ser vivo se parece a un tor o, el tercer ser vivo tiene el rostro como el de un hombre y el cuarto ser vivo se parece a un águila en vuelo.

8Cada uno de los cuatro seres vivos tiene seis alas y están llenas de ojos por fuera y por dentro, y, sin descanso, día y noche dicen: «Santo, santo, santo es el Seño r, el Dios Todopoderos o, el que era, el que es, el que va a venir».

9Cada vez que aquellos seres vivos tributan gloria, honor y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos,

10los veinticuatro ancianos se postran ante el que está sentado en el trono, adoran al que vive por los siglos de los siglos y arrojan sus coronas ante el trono, diciendo:

11«Eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque Tú creaste todas las cosas y por tu voluntad existían y fueron creadas».

Notas de la Facultad de Teología (3)

4,1-22,21Tras el mensaje de Cristo a cada una de las iglesias, viene expuesto el proyecto de Dios sobre la humanidad y sobre la Iglesia, tal como se le ha manifestado al autor del libro en forma de visiones. Comienza con una grandiosa visión celeste que sirve de introducción a las demás (4,1-5,14). Siguen otras en las que se contemplan los acontecimientos de la historia previos al combate final (6,1-11,14), y culmina con las visiones de ese combate en el que el mal es definitivamente vencido, y el Reino de Dios y la Jerusalén celeste se manifiestan en todo su esplendor (11,15-22,15). Concluye con un epílogo en el que se ratifica el contenido del libro (22,16-21).

4,1-5,14Esta gran visión del Cielo incluye a Dios en su gloria (4,1-11) y a Cristo resucitado, que revela al hombre los misteriosos designios divinos (5,1-14).

4,1-11Aparecen imágenes tomadas del Antiguo Testamento: el trono recuerda las visiones de Is 6,1 y Ez 1,26-28; el arco iris como señal de Alianza de Dios se encuentra en Gn 9,7-17; los relámpagos aparecen en la teofanía del Sinaí (Ex 19,16); el mar de cristal y los cuatro seres forman parte de la descripción del templo de Jerusalén en 1 R 7,23-26 y Ez 10,14. Con estas imágenes, y otros simbolismos como los de los colores, se describe la majestad de Dios y la alabanza que recibe en el Cielo por parte de los Patriarcas y los Apóstoles. La Iglesia se une en su liturgia a esa alabanza: «Nuestra unión con la Iglesia del cielo se realiza de la manera más noble cuando celebramos las alabanzas de la grandeza de Dios con alegría compartida, sobre todo en la sagrada liturgia, en la que la fuerza del Espíritu Santo actúa en nosotros por medio de los sacramentos. En ella todos los redimidos por la sangre de Cristo de todo linaje, lengua, pueblo y nación, reunidos en una única Iglesia, proclamamos la grandeza de Dios, uno y trino, con el mismo cántico de alabanza» (C. Vat. II, Lum. gent. 50).

Sagrada Biblia, traducida y anotada por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra — © Ediciones Universidad de Navarra (EUNSA).

Apocalipsis 4 — Parroquia Jesús Obrero