Salmos

Salmo 111

1Aleluya. Doy gracias al Señor, de todo corazón, en el consejo de los rectos y en la asamblea.

2Grandes son las obras del Señor; dignas de ser contempladas por todos lo que las aman.

3Esplendor y majestad son su obra, y su justicia permanece para siempre.

4Ha hecho maravillas dignas de recordar. El Señor es clemente y compasivo.

5Da alimento a quienes le temen, recuerda siempre su Alianza.

6Manifestó a su pueblo la fuerza de su obrar, al darle la heredad de las naciones.

7Las obras de sus manos son verdad y justicia. Dignos de confianza, todos sus mandatos,

8promulgados para siempre, se han de cumplir con fidelidad y rectitud.

9Envió la redención a su pueblo; ordenó para siempre su Alianza. Su Nombre es santo y temible.

10Principio de la sabiduría es el temor del Señor. Sensatos son cuantos lo practican. Serán por siempre dignos de alabanza.

Sagrada Biblia, traducida y anotada por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra — © Ediciones Universidad de Navarra (EUNSA).

Salmo 111 — Parroquia Jesús Obrero